La milanesa es un plato de origen europeo que remite a la ciudad de Milán, donde comenzó a prepararse con filetes de carne empanizados y fritos. Con el tiempo, la receta se popularizó en distintos países y se adaptó a nuevas versiones: además de la clásica de res, hoy también son habituales las de pollo o cerdo.
Por su sabor y practicidad, suele servirse con guarniciones como arroz, ensaladas o papas, y se volvió un clásico de la mesa cotidiana. Sin embargo, al tratarse de un alimento empanizado y frito, su aporte calórico puede ser elevado, especialmente si se consume con frecuencia.
Las milanesas pueden formar parte de una alimentación equilibrada, siempre que se consuman con moderación. El principal punto a tener en cuenta es la fritura: el aceite aporta grasa y calorías extra, que se suman a las del empanizado.
Las grasas cumplen funciones importantes en el organismo y están presentes de manera natural en muchos alimentos. Elegir el tipo adecuado y consumirlas en la cantidad correcta es clave para la salud cardiovascular y metabólica. En el caso de las milanesas, gran parte de la grasa proviene del empanizado y del método de cocción.
El valor nutricional varía según la carne utilizada y el tipo de preparación. Según datos del contador nutricional FatSecret, por cada 100 gramos:
- Milanesa de res: 285 calorías, 15,18 g de grasa, 13,31 g de carbohidratos y 22,53 g de proteína.
- Milanesa de pollo: 232 calorías, 11,35 g de grasa, 7,23 g de carbohidratos y 23,9 g de proteína.
- Milanesa de cerdo: 258 calorías, 12,1 g de grasa, 13,31 g de carbohidratos y 22,75 g de proteína.
A esto se suma el empanizado frito, que por sí solo puede aportar hasta 322 calorías. En conjunto, una milanesa completa puede rondar las 580 calorías, dependiendo del tamaño y la cocción.
Cómo consumir milanesas de manera más saludable
Para seguir disfrutándolas sin descuidar la salud, los especialistas recomiendan consumirlas de forma ocasional —una o dos veces por semana— y acompañarlas con guarniciones livianas, como ensaladas frescas o vegetales al vapor.
También es preferible optar por métodos de cocción alternativos. Cocinarlas al horno o en freidora de aire puede reducir el uso de aceite entre un 25 % y un 90 %, según datos de la Academia Española de Nutrición y Dietética. Además, retirar el exceso de grasa con papel absorbente antes de servirlas ayuda a disminuir su aporte calórico.
Así, las milanesas pueden seguir siendo parte del menú, sin dejar de lado el equilibrio y el cuidado del cuerpo.
Con base en El Universal/GDA