Cuando se habla de proteínas, lo primero que suele venir a la mente son alimentos de origen animal como la carne, el pescado o los lácteos. Sin embargo, cada vez más personas buscan diversificar su alimentación y sumar opciones vegetales. En ese contexto surge una pregunta frecuente: ¿las verduras contienen proteína y pueden aportar de forma significativa a la dieta diaria?
La respuesta es sí. Aunque las verduras no alcanzan los niveles proteicos de otras fuentes más concentradas, sí contienen proteína en cantidades medibles y pueden contribuir al total diario recomendado cuando forman parte de una alimentación equilibrada y variada.
Fuentes especializadas coinciden en que las verduras aportan proteína en proporciones variables. De acuerdo con información de Arla Foods, muchas hortalizas suman gramos relevantes por cada 100 gramos de alimento, especialmente cuando se consumen en porciones adecuadas.
Por su parte, Healthline destaca que algunas verduras no solo aportan proteína, sino también fibra, vitaminas y antioxidantes, lo que mejora su valor nutricional global. En la misma línea, el portal Fruits & Veggies subraya que, aunque no se consideran alimentos altos en proteína, sí contribuyen de forma constante al consumo diario dentro de dietas basadas en plantas.
Según datos publicados por Arla Foods y Healthline, estas son algunas de las verduras que se destacan por su contenido proteico:
- Edamame: 18,4 g por taza (aprox. 250 g)
- Choclo dulce amarillo: 4,68 g por pieza grande
- Palta: 4,02 g por pieza mediana
- Brócoli: 4,28 g por taza
- Coles de Bruselas: 5,64 g por taza
- Espinaca: 2,6 g por cada 100 g
- Alcachofa: 3,3 g por cada 100 g
- Espárragos: 5,31 g por taza
- Papa: 4,32 g por pieza mediana
En particular, Healthline resalta al brócoli como una de las verduras más interesantes desde el punto de vista nutricional, ya que combina proteína con un bajo aporte calórico. Los edamames y las coles de Bruselas también se ubican entre las opciones con mayor contenido proteico por porción, siendo el edamame el de mayor concentración por taza.
Las verduras como la espinaca, los espárragos o la alcachofa aportan proteína junto con micronutrientes esenciales y fibra. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la clave está en la variedad y la combinación de alimentos. Integrar diferentes verduras a lo largo del día permite sumar proteína de forma constante, aunque no reemplaza por completo a las fuentes proteicas más concentradas.
Si bien las verduras no son sustitutos directos de la carne o las legumbres, sí contienen proteína en cantidades relevantes y pueden contribuir de manera significativa al equilibrio nutricional cuando se incorporan dentro de una dieta diversa y bien planificada.
Con base en El Universal/GDA