La ciruela figura entre las frutas más recomendadas por especialistas en nutrición debido a su aporte de fibra, vitaminas y compuestos antioxidantes. Aunque suele ser reconocida por sus efectos sobre la digestión, distintas investigaciones también han analizado su posible papel en el cuidado de la piel, la salud ocular y el fortalecimiento de las defensas del organismo.
Entre sus principales nutrientes se destacan la vitamina C, la vitamina A, el potasio, los compuestos fenólicos y el sorbitol. Además, contiene fibra soluble e insoluble, elementos que colaboran con el buen funcionamiento intestinal y pueden formar parte de una alimentación equilibrada.
Un aliado para el tránsito intestinal
Uno de los beneficios más conocidos de la ciruela está vinculado a la salud digestiva. Una investigación publicada en la revista científica The American Journal of Gastroenterology encontró que el consumo de jugo de ciruela ayudó a mejorar síntomas asociados al estreñimiento crónico en algunos participantes, además de reducir la dureza de las deposiciones y favorecer una mayor regularidad intestinal.
A esto se suma su contenido de fibra y sorbitol, componentes que suelen asociarse con un mejor funcionamiento del sistema digestivo.
La fruta también es fuente de polifenoles, antioxidantes naturales que ayudan a proteger las células frente al daño provocado por los radicales libres. De acuerdo con especialistas, estos compuestos contribuyen al bienestar general y al cuidado del organismo.
Beneficios para la piel, la visión y las defensas
La vitamina C presente en la ciruela participa en la producción de colágeno, una proteína fundamental para mantener la firmeza y elasticidad de la piel. Su acción antioxidante también ayuda a proteger las células frente a distintos factores externos.
Por otra parte, la fruta aporta vitamina A y carotenoides, nutrientes vinculados al correcto funcionamiento de la visión. Estos componentes pueden contribuir al cuidado de la salud ocular y al mantenimiento de una visión adecuada dentro de una dieta balanceada.
Además, la vitamina C cumple un papel importante en el funcionamiento del sistema inmunitario. Junto con otros minerales y antioxidantes presentes en la fruta, contribuye al equilibrio celular y al bienestar general.
La ciruela puede consumirse fresca, deshidratada o en jugo. Sin embargo, los especialistas recomiendan no excederse en las cantidades, especialmente en personas sensibles a los alimentos ricos en fibra, ya que un consumo elevado podría provocar molestias digestivas como gases o hinchazón abdominal.
En base a El Tiempo/GDA
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