Durante los días cálidos, la cerveza suele estar presente en reuniones, comidas y encuentros al aire libre. Sin embargo, hay quienes prefieren evitarla porque después de tomarla sienten hinchazón, pesadez o molestias en el estómago.
Martín Boan, ingeniero químico y sommelier internacional de cerveza, señaló que uno de los factores que puede explicar esa sensación es la carbonatación. El gas de la bebida puede acumularse en el estómago y provocar molestias, sobre todo cuando se consume rápido o directamente desde una botella o lata.
Ante esta situación, el especialista plantea un cambio sencillo: servir la cerveza en un vaso antes de beberla.
El vaso ayuda a liberar parte del gas
Según explicó Boan, pasar la cerveza del envase al vaso permite que parte de la carbonatación se libere antes de que la bebida llegue al estómago. De esta forma, puede disminuir la sensación de pesadez asociada al gas.
El vaso, además, cumple otra función: permite apreciar mejor características de la cerveza como el aroma, el color y la espuma, aspectos que los sommeliers tienen en cuenta al momento de evaluarla.
Para servirla correctamente, se puede inclinar el vaso al comienzo y enderezarlo de manera gradual. El objetivo es conseguir una capa de espuma sin que la bebida se derrame.
Qué observar para reconocer una cerveza de calidad
No es necesario ser sommelier para prestar atención a algunas señales que permiten evaluar una cerveza. De acuerdo con Boan, el análisis comienza por la vista: hay que observar el color, el aspecto de la bebida y la espuma. Luego, el aroma aporta otro indicador importante.
El siguiente paso es probarla y prestar atención tanto al sabor como a la sensación que deja en la boca. Durante una degustación también es posible identificar características como la carbonatación, el nivel de amargor y el cuerpo.
La calidad, de todos modos, no depende únicamente del precio de las materias primas. La cerveza necesita buenos ingredientes, entre ellos malta, agua, lúpulo y levadura, pero también un proceso de elaboración adecuado.
En particular, la fermentación tiene un papel determinante. Incluso una cerveza elaborada con buenos ingredientes puede terminar siendo de mala calidad si esa etapa no se realiza de manera correcta.
Otros factores que pueden aumentar la sensación de pesadez
La carbonatación no es el único elemento que puede influir en la hinchazón o en la percepción de pesadez. También pueden incidir la graduación alcohólica, los azúcares residuales y el proceso de filtrado o clarificación.
Las cervezas con mayor contenido de alcohol o de azúcares residuales pueden resultar más intensas y presentar una sensación de mayor cuerpo. Algunas variedades artesanales, además, se comercializan sin filtrar y conservan partículas de levadura y otros componentes propios de su elaboración.
Por eso, la respuesta del organismo puede variar según las características de la cerveza, pero también de acuerdo con la cantidad consumida y la velocidad con la que se toma.
El orden también cuenta en una degustación
Para quienes quieran probar distintos tipos de cerveza, Boan recomienda comenzar por las opciones más suaves y avanzar de forma progresiva hacia aquellas de mayor intensidad.
Una degustación puede arrancar con una lager o una ale suave, como una Helles o una Blonde Ale. Luego pueden incorporarse estilos con mayor presencia de lúpulo, como una Session IPA o una IPA.
El recorrido puede seguir con cervezas en las que la levadura tenga un mayor protagonismo, como una Dubbel o una Tripel, y finalizar con variedades de mayor graduación alcohólica, como una Stout o una Barleywine.
La recomendación general es avanzar de menor a mayor intensidad y considerar, en cada caso, factores como el alcohol, el amargor, el cuerpo y el perfil particular de la cerveza.
En base a El Tiempo/GDA