El consumo de tres raciones de lácteos al día continúa siendo adecuado dentro de una alimentación equilibrada, como la dieta mediterránea o la atlántica, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Las recomendaciones destacan el aporte de estos alimentos en todas las etapas de la vida, por su contenido de nutrientes esenciales.
Según explicó Rosaura Leis, catedrática de Pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela y presidenta de la FEN, los lácteos no deberían eliminarse de la dieta salvo en personas con necesidades especiales, quienes deben contar con asesoramiento nutricional específico. Según la especialista, estos productos constituyen una fuente relevante de calcio, proteínas y vitaminas fundamentales.
La media general aconsejada es de tres raciones diarias, aunque el consumo puede incrementarse en grupos con mayores requerimientos nutricionales. En el caso de adolescentes, mujeres embarazadas o en período de lactancia, personas mayores y deportistas, la cantidad puede ajustarse según las necesidades individuales.
Para la población adulta, los expertos subrayan el aporte de potasio, asociado al control de la presión arterial; vitamina A, vinculada al mantenimiento de la piel, las mucosas y la visión; y proteínas, esenciales para el desarrollo y la conservación de la masa muscular, un aspecto especialmente relevante en personas mayores.
Por su parte, Rosa María Ortega, catedrática de Nutrición y Ciencia de los Alimentos en la Universidad Complutense de Madrid, señaló que un mayor consumo de lácteos puede facilitar el acceso a nutrientes como calcio, magnesio y vitamina B2, considerados fundamentales para una dieta equilibrada.
Con base en El Tiempo/GDA
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