China es reconocida por su fuerte cultura instaurada alrededor del país, con hábitos y costumbres que parten de conocimientos y sabidurías milenarias para aplicar en el día a día. En un país atravesado por régimenes dictatoriales y de opresión, la civilización china encontró en su cultura los pilares para el buen vivir, donde se halla la dedicación, el esfuerzo y los valores morales como rasgos distintivos de la idiosincrasia china.
Entre estas sabidurías chinas se encuentra el proverbio: "Es mejor caminar miles de kilómetros que leer miles de libros", adjudicado al escritor chino Liu Yi. Esta frase refleja la importancia de la experiencia, de viajar y conocer el mundo, del goce de la vida, incluso por encima del conocimiento.
Aunque los libros siempre significarán un crecimiento personal (ya sea a nivel intelectual, académico o profesional), lo que realmente abre la mente y conduce a nuevos lugares es viajar; empaparse de otras culturas, idiomas, vistas, personas, comidas y espacios.
Viajar se trata de transportarse por una fracción de tiempo hacia otro lado, hacia algo desconocido y fuera de lo habitual. A pesar que los libros pueden trascender barreras mediante los relatos, todo queda a nivel mental y no se traslada a lo físico, a la experimentación en carne y hueso. El libro, en esta línea, no es más que una fantasía que nos permite "vivir" otra realidad mientras pasamos las páginas.
¿Qué significa literalmente el proverbio chino?
Sin desmerecer ni subestimar el poder y el impacto que los libros tienen en las personas, la frase invita a reflexionar sobre la diferencia entre el mundo de las ideas y el mundo real, tangible y experimentado. Por eso, explica que por más que se puedan leer libros de todo tipo y color, jamás se podrá comprender la realidad si no se experimenta de primera mano. Es así como el proverbio sugiere que la información adquirida de los libros es solo una parte del conocimiento, que cobra su sentido más profundo cuando se combina con la experiencia en el mundo real.
Se trata de un equilibrio entre el aprendizaje y las vivencias, entre lo experimentado por otro y uno mismo. Además, los libros proporcionan una gran base para comprender nuestro lugar en el mundo, hacia dónde vamos y hacia dónde queremos ir.
Cómo aplicar la regla de los mil kilómetros en el día a día
La cita invita a salir de los lugares comunes para adentrarse en lo desconocido. Si uno lee sobre natación, siempre aprenderá más practicando el deporte que leyendo sobre él. Solo en el ejercicio es que adquirirá la resistencia, la disciplina y el físico para potenciar esa habilidad. Si se lee sobre relaciones, nada será más rico que entablar vínculos reales y practicar la comunicación personal.
En el mundo del trabajo esto emerge con la iniciativa. Hay muchos libros de negocios que pueden brindar conocimiento de herramientas y estrategias, pero el verdadero cambio se realizará con su aplicación; creando algo, por más pequeño que sea. Proponer ideas, tomar decisiones y llevar adelante proyectos es lo que llevará al crecimiento genuino.