Qué dice tu personalidad sobre la forma en la que afrontás la ansiedad, según la psicología

¿Sos demasiado amable o responsable? Estos rasgos de personalidad pueden estar alimentando tu ansiedad: por qué tus rasgos más valorados podrían ser la causa de tu estrés diario.

Mujer en estado de ansiedad.
Mujer en estado de ansiedad.
Foto: Freepik

La ansiedad es una de las condiciones emocionales más frecuentes en la actualidad, y cada vez más personas buscan entender cómo se manifiesta en su vida cotidiana. En este contexto, especialistas en salud mental advierten que ciertos rasgos de personalidad, aunque socialmente valorados, pueden estar vinculados a niveles elevados de estrés y preocupación.

La psicóloga Ángela Fernández, quien abordó este tema en su cuenta de TikTok, explica que las personas con ansiedad suelen compartir rasgos de personalidad. No se trata de características negativas en sí mismas, pero cuando se intensifican o no se gestionan adecuadamente, pueden favorecer la aparición o el mantenimiento de la ansiedad.

Uno de los rasgos más comunes es la alta responsabilidad, que suele traducirse en autoexigencia. Según Fernández, estas personas tienden a ser rigurosas, disciplinadas y con estándares muy elevados.

Ansiedad, angustia, pánico.jpg
Joven con ataque de pánico.
Foto: Freepik.

Aunque estas cualidades pueden ser valoradas en distintos ámbitos, también pueden generar una presión constante por alcanzar la perfección. Esta tendencia suele ir acompañada de cierta rigidez mental, por lo que aprender a flexibilizar expectativas se vuelve clave para proteger el bienestar emocional.

Otro rasgo frecuente es la excesiva amabilidad. Se trata de personas cooperativas, generosas y con fuerte orientación hacia los demás, pero con dificultades para establecer límites claros.

Esta dinámica puede llevar a priorizar constantemente las necesidades ajenas por encima del autocuidado, generando desgaste emocional. En este sentido, los especialistas subrayan la importancia de aprender a decir “no” y equilibrar las relaciones para evitar la sobrecarga.

Ansiedad, angustia, pánico
Hombre estresado.
Foto: Freepik.

El tercer rasgo señalado es la alta reactividad emocional, vinculada a lo que en psicología se conoce como neuroticismo. Estas personas suelen experimentar las situaciones cotidianas con mayor intensidad y permanecen en un estado de alerta más constante.

Para gestionar este patrón, Fernández recomienda incorporar hábitos que favorezcan la calma y la regulación emocional. La práctica sostenida de estas herramientas puede contribuir a una mayor estabilidad y a reducir la tensión acumulada.

Los especialistas coinciden en que reconocer estos rasgos es un primer paso para gestionarlos de manera más consciente. El objetivo no es eliminarlos, sino encontrar un equilibrio que permita aprovechar sus aspectos positivos sin que afecten la salud mental. Con acompañamiento profesional y estrategias adecuadas, es posible reducir el impacto de la ansiedad y mejorar la calidad de vida.

Con base en El Tiempo/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

GDA

Te puede interesar