“El que se exige mucho a sí mismo y espera poco de los demás mantendrá lejos el resentimiento”, según Confucio

Dentro de una obra recopilada por sus discípulos, el filósofo chino plantea que la autoexigencia y la moderación de las expectativas sobre los demás pueden ayudar a evitar el resentimiento y la frustración.

Estatua de Confucio con las manos juntas.
Estatua de Confucio con las manos juntas.
Foto: Canva.

Confucio fue una de las figuras más importantes del pensamiento oriental en la antigua China. En las Analectas, expresa una frase que aborda la relación entre la autoexigencia y las expectativas hacia los demás: “ Aquel que se exige mucho a sí mismo y espera poco de los demás, mantendrá lejos el resentimiento ”.

El confucianismo, como se conoce a la línea de pensamiento basada en las enseñanzas del filósofo chino, ha sido un sistema filosófico y ético sumamente relevante dentro de la historia de Asia oriental.

Dentro del pensamiento confuciano existe un modelo ideal de ser humano, lo que traducido al español se puede conocer como “hombre noble” o “persona superior”. Se trata de un individuo Junzi. Este tipo de individuo se distingue por un rasgo fundamental: ante situaciones de conflicto o dificultad el Junzi no busca determinar las causas en conductas ajenas a él, sino que indaga dentro de sí mismo.

Confucio apunta a que un alto nivel de autoexigencia genera un sentimiento de responsabilidad plena alrededor de cada una de las decisiones que una persona puede o debe tomar.

El enfoque no apunta únicamente a decisiones que posean un valor ético o estén involucradas en el desarrollo de ese individuo, sino también a aquellas que involucran el equilibrio emocional y el valor individual.

Estatua de Confucio con las manos juntas.
Estatua de Confucio con las manos juntas.
Foto: Canva.

Cada uno de estos puntos, bajo la línea de pensamiento del filósofo chino, pasan a depender exclusivamente de las acciones del individuo, generando la soberanía sobre su propia existencia.

El principal objetivo de esta reflexión se centra en que el resentimiento en contadas ocasiones surge por hechos, sino que, por el contrario, surge a partir de lo que se genera entre lo que alguien hizo y lo que otro pretendía que se hiciese.

Prescindir o moderar las expectativas sobre el entorno funciona como un ejercicio de desapego y realismo, según lo planteado por Confucio. A su vez, sostiene que solo se posee un dominio absoluto sobre el esfuerzo y la dedicación a nivel individual, mientras que el control que tenemos sobre las acciones de terceros es nulo.

Por ende, entiende que pretender que el entorno responda con los mismos niveles de valores, entrega o compromiso, es una fuente asegurada de conflicto.

De dónde proviene esta frase de Confucio

Esta frase fue extraída de la escritura conocida como las Analectas de Confucio. Este escrito no se trata de un libro escrito por el filósofo, sino que es una recopilación de diálogos de Confucio con sus discípulos.

A lo largo de estos textos escritos por sus aprendices se desarrollan reflexiones sobre temas como la formación del carácter, la familia, el relacionamiento y los gobiernos. Esta obra es fundamental dentro del pensamiento del filósofo, que tras su marcada influencia en China, también se extendió a territorios como Japón, Corea y diferentes partes del continente asiático durante siglos.

Con información de La Nación/GDA.

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