Cuatro frases que pueden dificultar las relaciones, según una psicóloga

La psicóloga clínica Cortney S. Warren señala expresiones que pueden reflejar dificultades para gestionar las emociones, reconocer errores y comprender el punto de vista de los demás.

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Mujer y hombre discutiendo
Foto: Freepik

La forma de hablar durante una discusión puede influir en la posibilidad de resolver un conflicto. Algunas expresiones desvían la conversación hacia la búsqueda de culpables, mientras que otras minimizan lo que siente la otra persona.

La psicóloga clínica Cortney S. Warren identifica cuatro frases que, cuando se repiten habitualmente, pueden dificultar la comunicación.

Las cuatro expresiones a las que prestar atención

1. «No es culpa mía» o «la culpa es tuya». Estas frases pueden reflejar dificultades para asumir la responsabilidad por las propias acciones. En lugar de analizar lo sucedido, la conversación se concentra en encontrar culpables, lo que puede obstaculizar la búsqueda de soluciones.

2. «Te lo dije». Recordar que se había anticipado una situación no es necesariamente negativo. Sin embargo, utilizar el error de otra persona para demostrar que se tenía razón puede convertir el desacuerdo en una disputa por quién acertó, en lugar de una oportunidad para aprender.

3. «No te necesito». La independencia no impide aceptar ayuda. Según el planteamiento de Warren, rechazar constantemente el apoyo de los demás puede estar relacionado con el temor al rechazo o con las dificultades para mostrarse vulnerable.

Mujer aburrida, café, pareja
Mujer mira hacia otro lado mientras conversa.
Foto: Magnific.

4. «Estás exagerando» o «no es para tanto». Estas expresiones pueden minimizar las emociones ajenas y cerrar el diálogo antes de comprender qué le sucede a la otra persona. Escuchar sus motivos no implica estar de acuerdo con todo lo que dice, sino reconocer que su malestar merece ser atendido.

La importancia de reconocer las propias reacciones

Decir alguna de estas frases en un momento de enojo no significa, por sí solo, tener baja inteligencia emocional. Lo relevante es observar si se convierten en respuestas habituales que impiden reconocer errores, aceptar críticas o comprender otras perspectivas.

Identificar esas reacciones puede ayudar a mejorar la comunicación y a resolver los desacuerdos sin convertirlos en enfrentamientos constantes.

En base a El Tiempo/GDA

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