La psiquiatra Marian Rojas explica qué ocurre cuando la mente se queda sin energía

El exceso de decisiones cotidianas puede generar fatiga mental y afectar el autocontrol. La especialista utiliza la idea de una “batería social” para explicar por qué al final del día reaccionamos de otra manera.

Marian Rojas Estapé
Marian Rojas Estapé.
Foto: Mentes Experas.

Llegar a casa después de una jornada laboral y no tener ganas de hablar con nadie puede ser una señal de agotamiento mental. La psiquiatra Marian Rojas utiliza la metáfora de la batería de un teléfono para explicar qué sucede cuando los recursos mentales comienzan a agotarse a lo largo del día.

“Cuando nuestra batería social llega al 20%, entramos en nuestra peor versión”, sostiene la especialista. Según explica, cuando la energía disponible disminuye, resulta más difícil mantener el autocontrol y las respuestas automáticas empiezan a ocupar el lugar de la reflexión.

Rojas lo resume con algunos ejemplos: “El sensible llora, el impulsivo grita, el que come se come todo lo de la heladera”. La explicación está relacionada con la corteza prefrontal, región cerebral vinculada con la planificación, el control de los impulsos y la evaluación de riesgos.

Durante el día, esta zona participa de manera constante en la resolución de problemas y dilemas cotidianos. Para Rojas, ese uso continuo contribuye al desgaste de los recursos cognitivos que permiten mantener el control emocional al final de la jornada.

El cansancio que producen las decisiones cotidianas

El trabajo y el esfuerzo físico no son las únicas fuentes de cansancio. La especialista también señala el peso de las decisiones que se acumulan durante el día.

En la sociedad actual, las personas enfrentan una gran cantidad de elecciones pequeñas desde que comienza la jornada. Elegir un producto en un supermercado o administrar distintas aplicaciones digitales son algunos de los ejemplos vinculados con lo que se conoce como fatiga decisional.

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Hombre agotado sobre la computadora.
Foto: Archivo.

Rojas abordó este fenómeno en el programa Fin de Semana, de la cadena COPE, donde explicó que este desgaste puede afectar incluso a personas acostumbradas a analizar situaciones complejas. Como ejemplo, mencionó a jueces que, a medida que avanza el día, tienden a denegar más permisos, algo que atribuye a la disminución progresiva de los recursos cognitivos necesarios para realizar un juicio profundo.

Menos decisiones para preservar energía mental

Frente a esta acumulación de elecciones, Rojas plantea simplificar aquellas decisiones que no son relevantes. Reducir la cantidad de opciones innecesarias permitiría reservar mayor claridad mental para los asuntos que requieren atención.

La psiquiatra menciona el caso de la excanciller alemana Angela Merkel, quien mantenía un estilo de vestimenta constante como una manera de evitar decisiones triviales al comenzar el día.

También recomienda tomar las decisiones importantes durante las primeras horas, cuando considera que existe una mayor lucidez de la corteza prefrontal. “Por la noche vamos a decir 100% que no. Entonces, esto se decide a las 8 de la mañana porque hay mayor lucidez de corteza prefrontal”, afirmó durante su conversación con COPE.

La irritabilidad, la impulsividad y las dificultades para manejar las emociones aparecen, dentro de esta explicación, como señales de que la energía mental está disminuida.

En lugar de esperar a llegar a ese punto, la estrategia que propone Rojas es organizar previamente la agenda y reducir estímulos y elecciones que no sean necesarios. De esta manera, plantea preservar los recursos mentales para las cuestiones que realmente requieren atención y evitar que el agotamiento termine afectando las relaciones y el comportamiento al llegar a casa.

En base a La Nación/GDA

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