Contame Abue: un libro para preguntarle a tus abuelos todo lo que querés saber sobre su vida

Mateo Britos quería preservar las historias de su abuela y creó un proyecto que impacta en la vida de muchas familias uniendo a las generaciones a través de la memoria.

Mateo Britos
Mateo Britos junto a su abuela Chela y Enrique, su novio.
Foto: Cortesía Mateo Britos.

En el mundo andino —particularmente en la cultura Quechua, heredera del Imperio Inca— la figura del anciano no se medía por su capacidad productiva, sino por su acervo de memoria colectiva. Los adultos mayores eran considerados ‘bibliotecas vivientes’ y, si alguno moría sin transmitir su conocimiento, era como si se incendiara una parte de la historia del pueblo.

Hoy, sin embargo, la vejez no es vista como un momento de prestigio, sino como una etapa de retiro y soledad. La hiperconexión digital nos aleja de aquellos que tenemos más cerca y, antes que pedirle consejo a un anciano, muchos prefieren consultar con Chat GPT. Pero hay un proyecto que nada contracorriente: Contame Abue, de Mateo Britos.

Todo empezó como un regalo para Chela, su abuela de corazón. A Britos siempre le gustó escuchar sus historias y un día se preguntó cómo podía hacer para preservarlas en el tiempo. El resultado fue un libro que reúne 100 preguntas dirigidas a un abuelo, abuela o cualquier persona mayor.

No solo son preguntas sobre el pasado: también las hay sobre el presente y el futuro. Qué cambios harían en su casa, a dónde les gustaría viajar, qué disfrutan hacer cuando llueve… La idea es “cambiar el chip” y entender que “la persona mayor no es solo quietud, sino también actividad”.

Mateo Britos
Mateo Britos con su libro, Contame Abue.
Foto: Cortesía Mateo Britos.

Las interrogantes incluyen cuestiones de infancia, familia y salud hasta detalles como regalos o canciones que recuerden especialmente, riesgos que han tomado y cómo vivencian la vejez. Revisadas por la psicóloga Valentina Vanoli, refieren a momentos y temas tan variados como intrigantes. No es necesario contestar todas e incluso es posible añadir fotografías o preguntas nuevas, señaló el autor.

Según Britos, este proyecto responde a la “desconexión intergeneracional” que se acentúa cada vez más debido a la brecha digital. “Parece que abuelos y nietos no habláramos el mismo idioma, pero las historias compartidas pueden ser ese lenguaje en común que nos una”, señaló.

Además del legado que queda una vez completado el libro, Britos destacó que la historia de cada persona está atravesada por la de sus antepasados; por lo tanto, escuchar a los mayores —y grabar sus palabras en el papel— es, de alguna forma, un camino de autoconocimiento.

A su vez, Contame Abue (@contameabue en Instagram) es una comunidad que celebra los relatos, los vínculos y la memoria. Se comparte contenido que visibiliza a las personas mayores y fomenta el encuentro entre generaciones. Empatizar, para el autor, es fundamental: “Tengo 25 años y, como joven, sé que mi futuro, idealmente, es llegar a ser una persona mayor. Entonces, aislar o rechazar a la tercera edad sería como aislar o rechazar a mi yo del futuro”.

Abuelos y nietos
Abuela y nieto tomados de la mano.
Foto: Freepik.

Una forma de honrar a las personas mayores

Para Britos, una de las partes más significativas del proyecto es vincularse con los lectores. Ha hecho talleres y encuentros en organizaciones y está abierto a continuar por ese camino: “Piensan que estoy haciéndoles un favor, pero ellos están haciéndome uno a mí. Me encanta compartir ese tiempo”. También ha pasado tardes conversando con lectores particulares que lo invitan a sus casas a charlar sobre el libro.

Actualmente recauda fondos —a partir de las ventas del libro— para realizar acciones sociales dirigidas a los adultos mayores. Si bien no pretende asociar el proyecto a una sola organización, le interesa hacer sinergias para promover la inclusión real y reducir la llamada “inclusión excluyente” (situaciones donde, técnicamente, una persona es incluida en un sistema, pero las condiciones reales le impiden participar o beneficiarse de él).

“A veces, por ejemplo, las personas mayores pueden en teoría acceder a festivales o espacios públicos, pero, en la práctica, esos lugares o eventos no están adaptados para que tengan la experiencia de la mejor manera”, explicó.

También aclaró que le encantaría llevar las acciones sociales a departamentos más allá del área metropolitana: “Soy de Los Cerrillos, en Canelones, y sé que es muy importante llevar las iniciativas al interior del país”.

Bajo el principio del Ayni (”hoy por ti, mañana por mí”), la comunidad quechua cuidaba de sus ancianos con la misma dedicación con la que ellos habían cuidado a la comunidad en su juventud. De eso se trata Contame Abue: visibilizar, empatizar y valorar la experiencia y la vitalidad de los guardianes de nuestra memoria.

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