Cómo acompañar el envejecimiento de nuestros padres sin caer en la infantilización ni descuidarse

Un catedrático de Psicología propone pautas clave para sostener la autonomía de los adultos mayores, repartir la carga familiar y sostener un diálogo sincero al asumir su cuidado.

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Foto: Commons.

El proceso de envejecimiento de los padres suele transformar profundamente las dinámicas familiares a medida que se hace indispensable brindarles apoyo. Ante este escenario, el catedrático de Psicología del Desarrollo de la Universidad de Barcelona y director del máster en Psicogerontología de esa institución, Feliciano Villar, propone una serie de ejes para acompañar a los adultos mayores garantizando su dignidad y sin relegar el bienestar de quienes asumen las tareas de cuidado.

El especialista, autor de la obra Mis padres se hacen mayores. Cómo cuidar cuando los roles cambian, aclara que su planteo no constituye una receta rígida, dado que la realidad de cada hogar es singular.

Para Villar, reflexionar sobre este acompañamiento es imprescindible no solo por la contención que requerirán los progenitores, sino también como un ejercicio que permite pensar en la propia vejez.

Autonomía y rescate de la memoria familiar

Un pilar fundamental que remarca el psicólogo es el respeto a la capacidad de decisión de los padres, evitando tratarlos como niños cuando empiezan a perder autonomía. Villar enfatiza que incluso si aparecen diagnósticos de demencia, resulta crucial resguardar su poder de elección en todo momento y en los aspectos cotidianos donde aún sea factible, sin imponer criterios ni sustituir su perspectiva por el mero hecho de que presenten cierta fragilidad.

Padres hijos adulto mayor
Madre e hija en un gesto de cariño.
Foto: Freepik.

Por otro lado, el autor sugiere aprovechar este momento vital para conversar en profundidad y reconstruir la trayectoria de los mayores. Indagar en sus vivencias e historias no solo permite brindar un acompañamiento más empático y cercano, sino que ayuda a los propios hijos a comprender sus raíces, conservar la memoria familiar y conocerse mejor a sí mismos.

Corresponsabilidad y diálogo para evitar el desgaste

A medida que las necesidades de asistencia se incrementan, la carga de trabajo puede resentir la calidad de vida de la persona encargada del cuidado. Por este motivo, Villar resalta la urgencia de distribuir las tareas de forma equitativa entre todos los hermanos y articular las ayudas disponibles.

Padres, hijo adulto, familia
Padres junto a su hija adulta.
Foto: Freepik.

Asimismo, advierte sobre la inequidad que suele darse al recaer estas labores mayoritariamente sobre las mujeres, e insiste en que los hombres deben involucrarse en el cuidado en igual medida para evitar resentimientos e inequidades familiares.

Finalmente, el profesional subraya la importancia de afianzar la comunicación entre todas las partes involucradas. La meta debe ser construir canales de diálogo abiertos donde cada uno logre manifestar sus necesidades, escuchar la vivencia del otro y alcanzar consensos equilibrados que no se planteen como una contienda entre ganadores y perdedores, sino como un respaldo mutuo que proteja la dignidad de los padres.

En base a El Tiempo/GDA

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