A medida que transcurren los años, el organismo empieza a manifestar exigencias físicas diferentes. Para los hombres mayores de 50 años que buscan preservar su masa muscular, potencia y calidad de vida, adaptar la rutina de entrenamiento resulta indispensable.
En esta etapa, los procesos de recuperación se vuelven más lentos y la pérdida de musculatura suele acentuarse, por lo que resulta clave incorporar hábitos enfocados en mantener la salud y la capacidad funcional.
Para quienes buscan fortalecer los tríceps y la zona pectoral, el denominado press en el piso se posiciona como una opción estratégica. El entrenador personal Corey McBride explicó en declaraciones a la publicación Men’s Health que este movimiento destaca entre los más aconsejables debido a la protección que brinda y a sus amplios beneficios.
El especialista remarcó que las rutinas elegidas no solo deben enfocarse en el rendimiento inmediato, sino en garantizar que la persona pueda continuar entrenando a largo plazo sin desgastar sus articulaciones. En ese sentido, la variante desde el piso ofrece ventajas concretas para la longevidad deportiva.
Protección articular y menor rango de impacto
A diferencia de la clásica versión sobre banco horizontal, esta modalidad se ejecuta acostado directamente en el piso. Esta variante simplifica el movimiento y restringe la extensión del brazo hacia atrás, evitando llevar la articulación a posturas exigidas.
Aunque se elimina la fase más profunda del recorrido habitual, el ejercicio continúa demandando un esfuerzo sostenido de los pectorales, los hombros y los tríceps. Para aquellas personas que presentan rigidez o antecedentes de molestias en la articulación del hombro, la opción resulta amigable, ya que ejercita los músculos de empuje sin sobrecargar las zonas sensibles.
Si bien el preparador físico aclaró que este ejercicio no sustituye el tratamiento de una patología ni representa una cura definitiva para lesiones graves, sí constituye un recurso sumamente llevadero para entrenar con molestias moderadas o reducir el riesgo de resentirse.
Práctico y accesible para hacer en casa
Otro de los atractivos clave del press en el piso es su practicidad: únicamente se requiere un par de mancuernas y un espacio despejado sobre la superficie. Esto permite realizar la rutina tanto en un gimnasio como en el propio hogar sin necesidad de equipamiento complejo o de gran volumen.
Más allá de las ventajas que presenta este movimiento, los profesionales recuerdan que ante dolencias severas o antecedentes de lesiones importantes, la consulta previa con un médico o kinesiólogo sigue siendo el paso fundamental para entrenar con total seguridad.
En base a El Tiempo/GDA