¿A qué edad somos menos felices? Estudio revela el momento en el que alcanzamos el punto más bajo de felicidad

Qué es la curva de la felicidad, cómo impacta en las distintas etapas de la vida y el secreto de los expertos de Copenhague para alcanzar el equilibrio emocional.

Emociones
Mujer dibuja cara triste y cara feliz.
Foto: Freepik.

¿La felicidad sube y baja a lo largo de la vida? Según numerosos estudios internacionales, la respuesta es sí. Y no lo hace de cualquier manera: sigue una curva en forma de “U”. Así lo explica Alejandro Cencerrado, físico y analista de datos del Instituto de Investigación de la Felicidad de Copenhague, quien analiza cómo varía el bienestar humano a partir de datos estadísticos.

Lejos de ser solo una sensación subjetiva, la felicidad puede medirse y compararse. A partir de encuestas realizadas en distintos países, los investigadores detectaron un patrón bastante consistente: el bienestar tiende a disminuir de forma gradual hasta la mediana edad y luego vuelve a repuntar con el paso de los años.

La curva de la felicidad: un patrón global

Los estudios muestran que la felicidad alcanza su punto más bajo entre los 45 y los 48 años. Este comportamiento fue confirmado por múltiples investigaciones, entre ellas el conocido Informe Blanchflower, que analizó datos de 132 países. Según ese relevamiento, el mínimo promedio se ubica en los 47 años en países desarrollados y en los 48 en países en desarrollo.

Cencerrado explica que estos resultados surgen de encuestas en las que las personas evalúan su nivel de felicidad en distintas etapas de la vida. Al cruzar esas respuestas con variables como la edad, se construye una curva que refleja una tendencia general, aunque no determina la experiencia individual de cada persona.

Mujer sopla velas de cumpleaños en una torta
Mujer sopla velas de cumpleaños en una torta.
Foto: Freepik.

“Es cierto que la edad influye mucho en la felicidad y que hay una etapa en la que uno es menos feliz, pero luego vuelve a subir”, señala el especialista. Y aclara: se trata de promedios estadísticos, no de una regla que se cumpla de la misma forma en todos los casos.

Entre las posibles explicaciones del descenso del bienestar en la mediana edad, Cencerrado menciona el aumento de responsabilidades: la crianza de los hijos, las exigencias laborales y el cuidado de padres que envejecen suelen coincidir en esos años, generando mayor presión emocional y estrés.

Mujer triste pensando
Sad woman sitting on a sofa in the living room
Kerkez/Getty Images/iStockphoto

Con el paso del tiempo, muchas de esas cargas comienzan a aliviarse. A partir de los 45 años, cuando algunas obligaciones disminuyen o se reorganizan, la percepción de bienestar tiende a mejorar, lo que explica el ascenso posterior de la curva.

Con la edad no necesariamente aumenta la felicidad entendida como euforia, pero sí disminuyen emociones negativas como la ira, la tristeza, el miedo y la ansiedad. En otras palabras, la felicidad en la madurez no siempre es más intensa, pero suele ser más estable. Y ese equilibrio emocional, coinciden los expertos, es una de las claves del bienestar a largo plazo.

Con base en El Tiempo/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

GDA

Te puede interesar