Un calzado demasiado blando pueden favorecer el dolor en personas con pie plano, advierte un podólogo

Un especialista explica por qué el exceso de amortiguación no siempre es la mejor opción y qué características debe tener el calzado para brindar mayor estabilidad y reducir molestias al caminar.

Championes.jpg
Foto: Commons.

Aunque suelen percibirse como las más cómodos, los championes con una amortiguación muy suave no siempre son la mejor elección para las personas con pie plano. Así lo advierte el podólogo Paul Macaulay, quien señala que este tipo de calzado puede no ofrecer el soporte necesario y favorecer la aparición de molestias tras varias horas de uso.

El especialista, que comparte recomendaciones sobre salud del pie en su canal de YouTube, explica que el pie plano es una condición frecuente que, en algunos casos, puede provocar dolor en el arco, el tobillo o el dedo gordo. Por eso, sostiene que la comodidad inicial no debería ser el único criterio al momento de elegir un par de championes.

Qué características debe tener el calzado

Según Macaulay, quienes tienen pie plano deberían buscar modelos que aporten estabilidad y estructura. Entre las características que recomienda se encuentran:
- Suela firme y rígida para brindar mayor estabilidad.
- Base ancha, ya que el pie plano suele expandirse hacia los lados.
- Contrafuerte de talón resistente, que no se deforme fácilmente.
- Refuerzos de caucho en la parte interna para ayudar a evitar que el pie colapse hacia adentro.

El especialista señala que este tipo de diseño permite caminar con mayor comodidad durante más tiempo y puede contribuir a reducir el desgaste del calzado.

Zapatos, championes
Persona atándose los cordones de los zapatos.
Foto: Freepik.

Qué es el pie plano

De acuerdo con la Cleveland Clinic, una persona con pie plano presenta un arco plantar poco visible o ausente al estar de pie. Los arcos cumplen un papel importante en la marcha, ya que actúan como amortiguadores, almacenan y liberan energía durante el movimiento, ayudan al pie a adaptarse a superficies irregulares y protegen nervios y vasos sanguíneos de la planta.

Cuando estos arcos no se desarrollan o disminuyen con el tiempo, algunas personas pueden experimentar alteraciones en la marcha y dolor.

No siempre causa síntomas

La falta de arco puede aumentar la presión sobre distintas zonas del cuerpo, como los pies, tobillos, rodillas, caderas o la zona lumbar. Sin embargo, no todas las personas con pie plano presentan síntomas ni requieren tratamiento.

Aun así, elegir un calzado con buen soporte puede ayudar a mejorar la estabilidad al caminar y disminuir el riesgo de molestias, especialmente en quienes sienten dolor tras permanecer mucho tiempo de pie o recorrer largas distancias.

En base a La Nación/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar