San Gerardo Melilla incorpora mejoras para fortalecer el turismo accesible en Montevideo

La granja didáctica de Melilla realizó obras en infraestructura, circulación y comunicación para facilitar el acceso y disfrute de su propuesta a personas con discapacidad, movilidad reducida, mayores y familias.

Foto: Granja Didáctica San Gerardo Melilla
Foto: Granja Didáctica San Gerardo Melilla

La Granja Didáctica San Gerardo Melilla inauguró obras realizadas en el marco del proyecto “Adecuación de espacio para turismo inclusivo”, que busca mejorar las condiciones de accesibilidad de este emprendimiento de turismo rural ubicado en la zona de Melilla, al noroeste de Montevideo.

San Gerardo Melilla recibe aproximadamente 20.000 visitantes por año, entre instituciones educativas, colonias de vacaciones, grupos familiares y residenciales. Desde su apertura en 2018, el establecimiento ha recibido personas con diferentes tipos de discapacidad, personas con movilidad reducida y visitantes extranjeros que no hablan español.

Entre las mejoras realizadas se encuentra la creación y señalización de un estacionamiento preferencial accesible próximo al Salón Principal y la eliminación de escalones en los accesos a distintos espacios. También se adecuó el baño accesible, con barras de apoyo, espejo inclinado, una nueva canilla y luz con sensor de movimiento.

Además, se renovó la señalética del circuito de la granja y los senderos de naturaleza, con información orientativa e interpretativa, y se incorporaron códigos QR para acceder a contenidos complementarios. La propuesta incluye contenidos en español e inglés y recursos de interpretación en Lengua de Señas Uruguaya (LSU) y textos escritos.

También se actualizó el sitio web con un menú de accesibilidad y se realizaron mejoras en los senderos, entre ellas trabajos para asegurar un ancho mínimo de circulación de 90 centímetros, refuerzo de materiales, pasarelas en zonas bajas y eliminación de escalones en puentes.

Las mejoras apuntan a facilitar que distintas personas puedan utilizar los salones y baños, recorrer las estaciones de la granja —que incluyen animales, invernadero, huertas y frutales— y disfrutar de los senderos con mayores condiciones de autonomía y comodidad.

Las obras no están dirigidas exclusivamente a personas con discapacidad: también buscan facilitar la experiencia de personas mayores, familias con niños pequeños, mujeres embarazadas, personas con movilidad reducida y sus acompañantes.

Ubicada en un predio de 5,6 hectáreas, la granja se encuentra a aproximadamente 20 minutos en automóvil del centro de Montevideo y cuenta también con conexión mediante transporte público. Su propuesta combina actividades educativas, recreativas y de contacto con la naturaleza.

El emprendimiento también prevé acciones de promoción y comercialización para ampliar el alcance de la propuesta, como campañas digitales, difusión en redes sociales y visitas a hoteles, agencias de turismo receptivo y residenciales. Además, plantea generar un calendario mensual de actividades para facilitar la planificación de las visitas.

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