Viajar a San Martín de los Andes, en la Patagonia argentina, suele estar asociado a sus paisajes de montaña, el lago Lácar y su propuesta gastronómica. Sin embargo, la ciudad sumó recientemente un atractivo diferente: un museo de historia natural que permite recorrer el pasado remoto de la región.
El espacio fue instalado y curado por la Fundación Félix de Azara y presenta una propuesta que abarca millones de años de evolución. A diferencia de otros museos de la región, no está centrado únicamente en los dinosaurios ni en una sola era geológica, sino que propone un recorrido más amplio por la historia de la vida en la Patagonia.
La muestra se desarrolla en dos plantas e incluye réplicas de fósiles y reconstrucciones de especies que habitaron el territorio, desde distintos tipos de dinosaurios hasta megamamíferos prehistóricos. El recorrido llega hasta el Pleistoceno, período que finalizó aproximadamente cuando los primeros humanos llegaron a la región.
Uno de los ejes del museo es la divulgación científica a través de recursos interactivos, que permiten observar los cambios en los paisajes, las especies y los continentes a lo largo del tiempo.
El director del museo, Leonardo Leggeri —investigador del Conicet y de la Fundación Azara—, explicó que la elección de San Martín de los Andes responde a la intención de acercar este tipo de contenidos a un público más amplio. “San Martín es un centro turístico internacional y podemos alcanzar un público mucho más importante acá”, señaló.
Además de su propuesta expositiva, el museo desarrolla tareas de investigación vinculadas a la biología y la conservación de especies, con trabajos sobre guanacos, aves endémicas y la población de huemules en la zona.
El espacio también cuenta con una tienda donde se pueden adquirir publicaciones relacionadas con los contenidos del museo.
Con esta incorporación, San Martín de los Andes amplía su oferta turística tradicional con una propuesta enfocada en la historia natural y la divulgación científica.
En base a La Nación GDA/Pierre Dumas