Hace unos 400.000 años, los seres humanos y sus antepasados comenzaron a reunirse de forma habitual alrededor del fuego. Desde entonces, las llamas han sido mucho más que una fuente de calor: un punto de encuentro para compartir alimentos, conversar, descansar y estar con otros. Miles de años después, esa misma capacidad de reunir personas alrededor del fuego inspira una iniciativa que convierte uno de los rituales más arraigados de la cultura uruguaya —el asado— en una forma de ayudar a los demás.
Así nació Asando por la Vida, una iniciativa solidaria impulsada por un grupo de asadores uruguayos que busca llevar la tradición del asado a distintos lugares del mundo y, al mismo tiempo, recaudar fondos para causas benéficas. Después de reunir a cientos de personas en sus primeras ediciones en Montevideo y Madrid, el proyecto volverá a encenderse el domingo 18 de octubre, con un Gran Asado Solidario a beneficio de la Fundación Pérez Scremini, dedicada a la lucha contra el cáncer infantil y adolescente.
La jornada comenzará a las 11:00 horas en Casa de Campo – Campo La Tahona, en Camino de los Horneros, Canelones. La entrada será libre y gratuita y, además del asado, la propuesta tendrá formato de Family Day: habrá música, juegos, inflables, feria de marcas, postres y actividades para distintas edades. El entorno también busca ser parte de la experiencia, con espacios al aire libre y animales de granja, como vacas y caballos.
“Prender el fuego es un ritual. Reunís familiares, amigos. Me encanta ver la llama prendida”, contó Felipe Dios, que impulsa la iniciativa junto a Pablo Criado y Juan Carlos Elhordoy. Su vínculo con la parrilla comenzó a los 12 años, cuando hizo su primer asado con amigos. Por eso, cuando le propusieron utilizar esa pasión para colaborar con quienes lo necesitan, no dudó: “Es satisfactorio poder ayudar haciendo algo que me apasiona”.
Un encuentro para asar, disfrutar y ayudar
La primera edición de Asando por la Vida en Montevideo se realizó en 2025 y tuvo como beneficiaria a la Fundación Pérez Scremini. Más de 400 personas participaron de la jornada y se recaudaron $410.503, destinados al proyecto del nuevo Laboratorio de Biología Molecular de la institución. El resultado superó las expectativas de los organizadores, especialmente porque el evento coincidió con la primera final del campeonato uruguayo de fútbol, entre Peñarol y Nacional. “Llegamos a un número que no teníamos esperado y la verdad que el evento salió espectacular”, recordó Criado.
En 2026, la iniciativa cruzó el Atlántico y llegó a Madrid. Allí, más de 500 personas participaron del encuentro y se recaudaron 12.054 euros a beneficio de la Fundación Aladina, destinados al proyecto Casa Aladina. Ahora, el desafío es volver a encender el fuego en Uruguay y superar lo recaudado el año pasado.
Para los organizadores, sin embargo, la experiencia no se reduce a juntar dinero. El encuentro busca generar un espacio donde familias y amigos puedan pasar el día juntos, desconectarse de la rutina y disfrutar de un entorno natural. “Es como estar en el campo a 15 minutos de la ciudad”, señaló Dios. En el predio habrá animales, juegos y una feria de marcas, además de la propuesta gastronómica.
El fuego como punto de encuentro
Criado, que comenzó a hacer asados a los 15 o 16 años y luego participó en Fuego Sagrado —al igual que Dios—, encuentra en el fuego algo que trasciende la comida. Incluso lo utiliza como una forma de desconexión: “Me pasa a veces que, cuando estoy estresado, necesito prender un fuego y me desestreso, por más que no tenga nada en la parrilla”.
Esa idea de encuentro está en el corazón de la iniciativa. El asado funciona como excusa para reunirse, pero también como una herramienta para tender redes y colaborar. De esta manera, asadores, empresas, restaurantes, instituciones, clubes, fundaciones, voluntarios y emprendedores se suman para que una tradición local pueda transformarse en ayuda concreta.
La propuesta también busca llevar ese espíritu fuera de fronteras. Después de las experiencias de Montevideo y Madrid, los organizadores proyectan repetir ambas ciudades y explorar nuevos destinos, siempre con la idea de reunir a uruguayos alrededor del fuego y utilizar esa pasión para colaborar.
El Gran Asado Solidario será el domingo 18 de octubre desde las 11:00 horas, en Casa de Campo La Tahona. La entrada no tiene costo: quienes asistan podrán comprar en el lugar alimentos, bebidas, juegos y otros productos, y lo recaudado será destinado a la Fundación Pérez Scremini.
Además, Asando por la Vida convoca a empresas, emprendimientos e instituciones que quieran colaborar con la jornada. Se pueden aportar alimentos y bebidas, insumos, materiales, equipamiento, servicios de logística y transporte, sonido, iluminación, producción, infraestructura, comunicación o registros audiovisuales. También existe la posibilidad de donar premios para la rifa solidaria, como productos, experiencias, estadías, propuestas gastronómicas o servicios.
Para anotarse y/o colaborar con la iniciativa, los números de contacto son +598 97 912 699 (Felipe Dios), +598 98 161 095 (Pablo Criado) y +34 659 61 03 28 (Juan Elhordoy). También se puede donar directamente a la Fundación Pérez Scremini a través del Banco Santander (número de cuenta pesos 0005000001389165 y dólares 0005005101217339), BTG Pactual (número de cuenta 3346444) y Abitab, solamente mencionando a la Fundación.