El Bernina Express es un tren que realiza un trayecto turístico ferroviario de más de 120 kilómetros que cruza desde Suiza hasta Italia, atravesando diversos paisajes que se modifican constantemente, incluyendo los Alpes suizos.
Esta ruta incluye 196 puentes, 55 túneles, pueblos de montaña, glaciares y el viaducto espiral de Brusio, habiendo sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en julio de 2008.
Según un artículo escrito por Lydia Mansel, en Travel + Leisure, esta ruta ferroviaria fue nombrada la más bella en Europa, combinando eficiencia y unos paisajes que invitan a pensar en regresar.
Cómo funciona la trayectoria del Bernina Express:
Se trata de un recorrido que une la ciudad de Chur, en Suiza, con la ciudad de Tirano, en Italia, en un total de cuatro horas aproximadamente. Durante ese tramo, comienza dentro de la ciudad más antigua de Suiza para rápidamente ascender dentro de los valles y paisajes más destacados de los Alpes, según indica Oliver Corkhill, director ejecutivo de la empresa de viajes de Leo Trippi, en exclusiva para Travel + Leisure.
Posteriormente se dirige a uno de los puntos centrales del recorrido como es Sankt Moritz, popularmente conocido como St. Moritz. Un destino principalmente turístico que posee una población que no alcanza los 5.000 habitantes pero es reconocido por sus tradicionales lagos y montañas.
El trayecto avanza sobre el valle de Engadina, donde el entorno se modifica y los bosques y lagos de montaña comienzan a adquirir protagonismo. Tras eso, el viaje adquiere su máximo nivel de altura en el paso de Bernina, ubicado a más de 2.200 metros sobre el nivel del mar.
El Lago Blanco y el Lago Nero son algunos de los puntos más destacables durante ese tramo, al igual que el glaciar Morteratsch. Luego, tras el descenso del valle, el trayecto comienza a acercarse a la frontera, con pueblos históricos y paisajes donde el color verde se hace paso sobre la nieve.
Tras eso, llega el viaducto espiral de Brusio, una formación compuesta por nueve arcos de piedra y su espiral de 360 grados que no posee pendientes extremas y, según Corkhill, “nunca da la sensación de estar impuesto al paisaje, se integra perfectamente en él”.
Ya en territorio italiano, el recorrido atraviesa por Tirano, donde el paisaje nevado comienza a mezclarse con la vegetación, y deriva a una histórica ciudad ubicada en el valle de Valtellina, en Lombardía.
Sin embargo, el experto aclara que no se enfoca en un viaje en el que los pasajeros puedan subir y bajar libremente en cualquier momento. En caso de buscar ese tipo de viaje, recomienda los trenes regionales, que ofrecen una ruta similar. A su vez, indica que lo que hace diferente el viaje en el Bernina Express es su ritmo. “Es más lento y más inmersivo de lo que uno podría esperar”, describe Corkhill.
El precio de este viaje podría llegar a costar entre US$ 162 y US$ 279, dependiendo si es un pasaje de primera o segunda clase. A eso, se le suma el precio de la reserva de un asiento que podría aumentar el costo entre US$ 50 y US$ 55, según indica Lydia Manse