En el corazón del Amazonas de Brasil, lejos del ruido y la vida rápida, se encuentra un encantador pueblo con playas de agua dulce que parecen caribeñas, arena blanca y mucha tranquilidad para quienes buscan un destino ideal para jubilarse. Ese paraíso lleno de naturaleza se llama Alter do Chão, y es una joya sudamericana que cada vez acapara más atención internacional.
Este destino queda ubicado en el estado brasileño de Pará, y para llegar es necesario tomar un vuelo hacia la ciudad de Santarém desde Brasilia, Manaos o Belém. Sin embargo, para los más aventureros, el trayecto con mejores vistas es el que se hace en ferry desde Belém hacia Santarém, que dura cuatro días. Según La Nación (GDA), durante el recorrido acuático se pueden observar delfines, casas ribereñas de madera, búfalos, palmeras de açaí y balsas de soja cruzarse con las de ganado.
Desde Santarém, que queda a unos 38 kilómetros de Alter do Chão, se puede viajar en taxi o bus en un viaje de aproximadamente 40 minutos por carretera.
El "Caribe de agua dulce" en Sudamérica
Según describe La Nación, Alter do Chão es considerado por el diario británico The Guardian como una de las playas de agua dulce más hermosas del mundo, al punto de ser conocido como el “Caribe brasileño”. Sus extensas playas de arena blanca aparecen entre julio y diciembre, cuando desciende el nivel del río Tapajós. En ese período, el agua, cálida, clara y de tonalidades azuladas, adquiere un aspecto similar al del mar y ofrece un paisaje especialmente llamativo durante los atardeceres, cuando predominan los tonos anaranjados y rosados.
La postal más famosa del destino es la Ilha do Amor, una franja de arena que queda al descubierto durante los meses de bajante y que concentra buena parte de la actividad turística. La Nación destaca la presencia de puestos de playa, sombrillas y actividades acuáticas como kayak y stand-up paddle, mientras que canoas, lanchas y otras embarcaciones conectan la isla con la localidad. El acceso puede hacerse en pequeñas embarcaciones o incluso caminando por el agua, dependiendo de la profundidad del río.
Un paraíso que se convirtió en destino para jubilados
Con los años, cada vez más personas se han enterado de la existencia de Alter do Chão y ha crecido el interés de personas jubiladas para adoptarlo como destino para vivir, según el portal Canal 26.
El sitio se fue convirtiendo en un imán para retirados, no solo por la tranquilidad que transmite el lugar, sino también por las comodidades que ofrece para estadías prolongadas y la infraestructura que tiene para vivir todo el año, como servicios básicos resueltos y su conexión con ciudades más grandes como Santarém. También cuenta con cajeros automáticos para extraer dinero en efectivo.
Además, quienes busquen adoptar una vida saludable durante su jubilación podrán disfrutar de una gastronomía sana y deliciosa, basada principalmente en pescados amazónicos como el jaraquí, el tucunaré y el pirarucú, además de frutas locales como el açaí, presentes en la alimentación de la población de la región.
Alter do Chão es un lugar para conocer con tiempo para sumergirse en la calma que transmite y disfrutar del bienestar que transmite la vida en este paraíso. Es una excelente opción para jubilados debido a varios factores:
- Precios accesibles
- Clima cálido durante todo el año
- Playas paradisíacas con agua templada
- Posibilita vivir de manera saludable, con gastronomía sana y espacios para salir a caminar
- Tranquilidad absoluta
- Destino seguro para visitantes
Uno de los acuíferos más grandes del mundo
Hace relativamente poco, científicos de la Universidad Federal de Pará descubrieron que el acuífero de Alter do Chão duplica el volumen del acuífero Guaraní, que se consideraba el más grande de Sudamérica, y que incluso podría llegar a ser el más grande del planeta, según La Nación.
La selva funciona como protector natural de este tesoro subterráneo, subrayó el medio argentino, aunque esta se encuentra cada vez más afectada por la tala, las vacas y la soja.