El "snack" nocturno para dormir mejor, ¿por qué un puñado de frutos secos ayuda a conciliar el sueño?

No es solo hambre: nueces y almendras tienen melatonina y triptófano, aliados clave para un descanso profundo. Descubrí cómo estos nutrientes relajan tu sistema nervioso y mejoran tu noche.

Nueces.
En las nueces también hay vitaminas del complejo B.
Foto: Needpix

La calidad del sueño es un pilar del bienestar general y la alimentación juega un rol más importante del que muchas veces se cree. En ese marco, nutricionistas y especialistas en salud coinciden en que algunos frutos secos, consumidos en pequeñas cantidades antes de dormir, pueden contribuir a conciliar un descanso nocturno más profundo y sostenido.

Entre los más recomendados aparecen las nueces, almendras y pistachos, alimentos que concentran nutrientes asociados a la regulación del ritmo del sueño. Lejos de ser un simple snack, su perfil nutricional los convierte en aliados para quienes tienen dificultades para dormirse o se despiertan cansados.

El triptófano y su vínculo con el sueño

Uno de los componentes clave de los frutos secos es el triptófano, un aminoácido esencial que el cuerpo utiliza para producir serotonina y melatonina, dos hormonas directamente vinculadas al ciclo sueño-vigilia.

Cuando la dieta aporta cantidades adecuadas de triptófano, el organismo logra sintetizar mejor estas hormonas, lo que facilita un sueño más profundo y de mejor calidad. Por eso, incorporar un puñado de nueces, almendras o pistachos en la noche puede marcar una diferencia en el descanso.

Magnesio y relajación del sistema nervioso

Además del triptófano, los frutos secos aportan magnesio, un mineral fundamental para la relajación muscular y el buen funcionamiento del sistema nervioso. Niveles adecuados de magnesio ayudan a reducir la tensión física y mental acumulada durante el día.

Esta combinación favorece un estado de mayor calma, clave para conciliar el sueño sin interrupciones. En personas con estrés o cansancio persistente, este efecto puede sentirse de forma clara al sostener el hábito en el tiempo.

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La nuez tiene triptófanos.
Foto: Flickr.

Las nueces y la melatonina natural

Las nueces se destacan especialmente porque, además de triptófano y magnesio, contienen melatonina de forma natural. Un estudio publicado en la revista Nutrients en 2024 señaló que su consumo puede aumentar los niveles sanguíneos de esta hormona, asociada a una mejor calidad del sueño en adultos.

Sumar un pequeño puñado de nueces en la cena o como colación nocturna puede ser una estrategia sencilla para quienes buscan dormir mejor sin recurrir a suplementos.

Los beneficios de consumir pistachos en forma periódica
Los beneficios de consumir pistachos en forma periódica
Foto: Unsplash

Otros beneficios que también influyen en el descanso

Los frutos secos son fuente de ácidos grasos omega-3, conocidos por su impacto positivo en la salud cardiovascular, el funcionamiento cerebral y la regulación del estado de ánimo. Estos factores, aunque indirectos, también inciden en cómo dormimos.

Investigaciones recientes señalan, además, que incluirlos dentro de una alimentación equilibrada puede contribuir al control del peso y a una mejor salud metabólica. La clave está en la cantidad: un puñado es suficiente para obtener beneficios sin afectar la digestión nocturna.

Como siempre, quienes tienen alergias, intolerancias o condiciones médicas específicas deberían consultar con un profesional de la salud antes de incorporar frutos secos de forma regular en su dieta.

En base a La Nación/GDA

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