La Intendencia de Montevideo (IMM) pretende reducir este año entre 150 y 200 mil las horas extras de sus funcionarios. Para dimensionar lo ambicioso de su plan, el promedio anual entre 2020 y 2024 fue de 719.000 horas extras.
La cantidad de horas extras en la administración de Carolina Cosse fue uno de los puntos más criticados por la oposición. En 2023, la IMM había autorizado 826.061 horas extras, lo que supuso un costo aproximado de US$ 10 millones, según la respuesta a un pedido de información al que accedió El País.
Ahora, la gestión de Mario Bergara se propone reducirlas. Así lo afirmó la secretaria general Viviana Repetto en la Junta Departamental el pasado viernes 6 de febrero.
Por estas horas la Junta Departamental analiza el Presupuesto 2026-2030 que presentó la administración de Bergara ante la Comisión de Presupuesto del legislativo departamental. Allí, Repetto, y la directora de Recursos Financieros, Laura Tabárez, encabezaron la presentación.
Entre 150 y 200 mil menos
En realidad, el recorte en horas extras no es algo nuevo en esta gestión.
Desde octubre del año pasado hasta marzo de este año, rigen en la IMM medidas de contención financiera. Una de ellas implica la reducción en un 40% de horas extras y jornadas especiales y un 30% del régimen de sexto día.
Pero al anunciar estas restricciones, Bergara dijo que serían de corto plazo y que se aplicarían durante seis meses.
En la comparecencia de Repetto y Tabárez el pasado viernes, el edil nacionalista Rafael Seijas consultó si se tenía previsto continuarlas.
La secretaria general recordó que vencían el 31 de marzo y que luego “se analizarán en el marco de la gestión de cada Departamento”, según consta en la versión taquigráfica a la que accedió El País.
Pero el edil opositor insistió. “Quisiera que me respondiera claramente eso: si en esta proyección 2026-2030 que hacen ustedes, se mantiene una carga presupuestal de horas extras y sexto día similar a la que se venía teniendo en 2025, o si hay una reducción considerable, como se había aplicado a fines del año pasado y comienzos de este”, dijo Seijas.
La jerarca entonces aclaró: “sí, la proyección de horas extras para 2026 es menor” respecto a 2025.
“Se tomó como línea de base las ejecutadas a setiembre del 2025. Proyectamos alrededor de 150.000, 200.000 horas menos para el 2026”, dijo Repetto.
La intención también es ir reduciendo el régimen de sexto día. “Eso no quiere decir que a medida que se vaya optimizando la gestión y se adviertan ―o no― necesidades de llevar adelante los servicios con sexto día, se pueda proceder en función de esas necesidades”, sostuvo.
Cupos para las horas extras
Aunque en esta instancia Tabárez no dio detalles sobre el plan para horas extras, tiempo atrás había adelantado una acción concreta.
En una entrevista con La Diaria poco después de haber entregado el presupuesto en la Junta, Tabárez dijo que fijarían un cupo para horas extras a partir del 1° de abril, justamente un día después de que terminen las medidas de corto plazo.
“Nuestro ideal es que la IMM funcione sin horas extras, adecuar la actividad de la IMM para que las horas extras no sean necesarias”, señaló en aquel entonces. Y agregó: “Hay algunas actividades que las requieren sí o sí, pero en esa línea hay un cupo previsto".
"La idea es trabajar con un cupo, que vamos a fijar a partir del 1° de abril, que tengan en cuenta los departamentos y los municipios para manejar”, añadió la jerarca.
Problemas con Adeom
Las medidas de corto plazo que anunció Bergara en setiembre le provocaron conflictos durante meses con la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom).
Estos problemas incluso afectaron la imagen del intendente porque empeoró la limpieza de la ciudad.
En sí, los recortes en horas extras y sexto día no afectaron básicamente a los trabajadores de esta área, que Bergara considera prioritaria. Pero los propios funcionarios de limpieza decidieron, como protesta, no hacer horas extras (además de que hubo paros y asambleas).
Esto derivó en un deterioro en la recolección de basura y un descenso en la cantidad de contenedores relevados.
“En los tres meses previos, nosotros habíamos llegado a niveles récord. Promedialmente se recogían unos 3.600, 3.700 contenedores diarios”, dijo en diciembre Bergara. “A setiembre llegamos a 4.400. En octubre se bajó un 25%, a 3.300”, sostuvo en entrevista con El Observador.
“Está claro, el diseño de nuestras medidas estaba pensado para no impactar sobre el servicio de recolección, pero las medidas que se tomaron desde el sindicato, totalmente legítimas, sí impactaron sobre el servicio”, dijo el intendente.
A fines de diciembre, específicamente en Nochebuena, las autoridades de la comuna y del sindicato llegaron a un preacuerdo para el convenio colectivo. Sin embargo, lo que parecía el fin del conflicto entre ambas partes, dio un giro cuando la asamblea de Adeom le rechazó el acuerdo a su directiva.
Esta postura de los afiliados se explicó por varios factores, por ejemplo por considerar insuficiente el incremento del salario real al que accedía la intendencia, pero también porque algunos entendían que no se había negociado recuperar lo perdido durante los últimos meses.
El dirigente de la lista 27 de Adeom, Luis Almeida, había criticado el acuerdo de la directiva por no lograr "revertir" esas medidas de contención financiera. A criterio de Almeida, como se recortaron horas extras y sexto día, se estaba violando el convenio vigente.
El dirigente criticó que cuando las autoridades de Adeom negociaron con la intendencia en el Ministerio de Trabajo llegaron a un preacuerdo para el convenio de los próximos cinco años, pero no se preocuparon por lo que había pasado antes.
Almeida dijo que el aumento que conseguía este preconvenio "no daba ni para recuperar" el dinero que perdieron en los últimos meses por las medidas que tomaron ante las definiciones de Bergara.