La Intendencia de Montevideo (IMM) pedirá a la Junta Departamental que le apruebe un préstamo o un fideicomiso de alrededor de US$ 60 millones para mejorar la limpieza de la ciudad.
Al entregar el Presupuesto 2026-2030 a la Junta, la intendencia informó que pediría dinero extrapresupuestal para cinco temas clave: saneamiento, veredas, calles, Ciudad Vieja y justamente limpieza. Estos mecanismos, al implicar un pago que trasciende la administración actual, necesitan una mayoría especial de 21 votos en el legislativo departamental, es decir, del apoyo de cuatro ediles opositores.
La limpieza es el tema prioritario del intendente Mario Bergara y, junto al director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou, ha comenzado una renovación en el sistema que tiene un aspecto clave: la instalación de contenedores dentro de los hogares.
La intención es que para el final del periodo, se haya retirado la mitad de los contenedores en la vía pública. Algunos seguirán estando, especialmente en zonas con una densidad de población más alta, acompañados incluso por algunos soterrados (por debajo de la tierra).
Si bien este plan fue presentado por la comuna en reiteradas ocasiones en los últimos meses, y las autoridades habían dicho que pedirían dinero de manera extrapresupuestal, hasta el momento no se sabía de cuánto sería esa cifra.
Sin embargo, el pasado martes 3, el director de Desarrollo Ambiental tuvo una reunión con vecinos en Bella Italia, después de que estos se hubiesen quejado por su situación de limpieza. Allí, Herou dio una exposición donde contó qué estaban preparando en la intendencia.
"Estamos yendo en un plan, que ya empezamos, en el que vamos a invertir una plata muy importante si la Junta nos da el aval”, dijo el jerarca. Herou agregó que serían “cerca de US$ 60 millones en este período para transformar la gestión de los residuos".
La búsqueda de acuerdos
Para obtener estos fondos, ya sea a través de un préstamo o un fideicomiso, la IMM necesitará de una mayoría especial en la Junta Departamental que implica, sí o sí, conseguir cuatro votos de la oposición.
El FA tiene 17 votos en la Junta y Bergara precisa 21. Dentro de la bancada opositora, las probabilidades más altas de un acuerdo con el oficialismo están en los tres ediles blancos de la Lista 22 y el edil colorado Federico Paganini. Ellos cuatro acompañaron a Bergara en su pedido de una línea de crédito con el Banco República, pero de todas formas su apoyo no está confirmado.
El destino del dinero
En el presupuesto, la intendencia ya le dedica unos US$ 560 millones a la División de Limpieza (que está dentro de Desarrollo Ambiental) para los cinco años de gobierno de Bergara.
Cada año prevé gastar $ 4.346.763.692 en esta área (menos en 2027 que ahí la proyección es de $ 4.322.215.463). Esto se traduce en un gasto de $ 21.709.270.231 en cinco años, es decir, alrededor de US$ 560 millones.
Pero las autoridades entienden necesaria una inyección extra para realizar el plan como lo tienen pensado.
Según la exposición de motivos del presupuesto, con este dinero extra “se moderniza la recolección de residuos mezclados con nueva flota y contenedores adecuados, se garantiza la continuidad y seguridad ambiental de la disposición final en el Relleno Sanitario Felipe Cardoso, y se mejora de forma tangible la limpieza de calles, playas, ferias y espacios públicos”.
El documento dice también que se trabajaría en los ecopuntos, los ecocentros, el compostaje y el fortalecimiento de las plantas de clasificación. Esto reduciría la “presión ambiental” y generaría “valor económico y social”.
Medidas a corto plazo
Si bien todavía está a la espera de que le aprueben el Presupuesto y la inversión extrapresupuestal, la IMM ya empezó a implementar el nuevo modelo de contenedores.
En barrios como Cerro, Capurro y Prado Norte ya se entregaron contenedores intradomiciliarios, pero el plan es extenderlo por más zonas del departamento. Sin embargo, la magnitud de esta extensión dependerá de si Bergara consigue el dinero extra, algo que Carolina Cosse no pudo.
En el plan que presentó públicamente la comuna a fines de diciembre, se propone que para 2030 las calles, barrios y espacios públicos estén “limpios y cuidados de forma sostenida y permanente”.
Pero más allá de la mirada a largo plazo, el documento hace hincapié en el corto plazo, en los objetivos que quiere lograr para 2027.
¿Cuáles son? En primer lugar, para ese año quiere que 67 mil casas tengan contenedores intradomiciliarios (40 mil de estas con un contenedor solo para residuos mezclados y 27 mil con dos contenedores: uno para mezclados y otro para reciclables).
Además, se propone que 70 mil hogares tengan contenedores intraprediales en cooperativas o complejos de viviendas: estos contenedores, que deben compartirse entre los vecinos, serían tanto de mezclados y de reciclables.
En cuanto a los soterrados, quiere tener un proceso "avanzado" de instalación en tres zonas, dos avenidas y tres complejos habitacionales.
Otro aspecto clave, además del reciclaje, es el compostaje. En este sentido, la intención es llegar a 2027 teniendo 50 mil hogares con composteras, 200 composteras en cooperativas o complejos de viviendas y ocho composteras comunitarias.
La intendencia también se propone mejorar la calidad del barrido manual y mecánico, instalar papeleras en todas las avenidas y espacios públicos, y extender el programa de motocarros (con 30 cupos más), mejorar la fiscalización de las normas de residuos, llegar a la mayoría de centros educativos con el plan de educación ambiental y ampliar el sitio de disposición final de Felipe Cardoso, entre otras medidas.