El error que cometemos el fin de semana y que le cuesta al cuerpo tres días reparar, según experta

Qué dice la ciencia sobre los ritmos circadianos, por qué la insulina y la melatonina afectan tu descanso nocturno y tres hábitos clave que recomienda una experta en microbiota.

Dormir
Mujer durmiendo.
Foto: Freepik.

Dormir bien no es solo cuestión de sumar horas. La clave, muchas veces, está en la regularidad y en lo que hacemos antes de acostarnos. Así lo explicó la experta en microbiota Sara Marín durante su paso por el pódcast Tus amigas las hormonas, donde compartió consejos simples para mejorar la calidad del descanso.

El sueño cumple funciones esenciales en el cuerpo: ayuda a consolidar la memoria, regula las emociones, permite la reparación muscular y facilita la eliminación de toxinas. Aun así, muchas personas siguen despertándose cansadas, incluso después de haber dormido varias horas. Según Marín, en muchos casos el problema no está en la cama, sino en los hábitos.

Cenar tarde
Mujer cenando tarde.
Foto: Freepik.

Durante la charla, conducida por Isabel Viña, la especialista fue directa con uno de los errores más comunes: cenar tarde. “La insulina y la melatonina son enemigas. Si está una, la otra no está”, explicó. En otras palabras, cuando el cuerpo está ocupado digiriendo alimentos, no puede activar correctamente la hormona del sueño.

Por eso, Marín recomienda adelantar la cena todo lo posible. “El cuerpo te activa o te desactiva en función de lo que hacés. Hay que cenar a las ocho, nueve como máximo”, señaló. Comer tarde mantiene al organismo en modo alerta y dificulta que el sueño llegue de forma natural.

Otro punto clave tiene que ver con los horarios del fin de semana. Dormir hasta muy tarde para “recuperar” el cansancio acumulado puede jugar en contra. Según la especialista, si una persona se despierta todos los días a la misma hora y el sábado o domingo se levanta varias horas más tarde, el cuerpo puede tardar hasta tres días en volver a sincronizar su ritmo circadiano.

Despertador.jpg
Despertador.
Foto: Commons.

Y ahí aparece una creencia muy extendida que Marín desarma: dormir más un solo día no compensa una semana entera de mal descanso. “Porque duermas cuatro horas más ese día no vas a recuperar el sueño perdido”, afirmó.

Para dormir mejor no hace falta recurrir a fórmulas mágicas. Adelantar la cena, mantener horarios estables —incluso los fines de semana— y respetar los ritmos naturales del cuerpo puede marcar una diferencia real. A veces, dormir bien empieza mucho antes de apagar la luz.

Con base en El Tiempo/GDA

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