Para la enfermera y masajista Patricia Alvante, las terapias manuales y el toque consciente son un acto de amor. Su experiencia en shiatsu, reflexología y otras técnicas le enseñó que cuerpo, mente y espíritu son uno solo y que ciertas prácticas en el mundo físico tienen un impacto inmenso mental y emocionalmente. De eso se trata su libro Sanar y embellecer, que abarca ejercicios para liberar tensiones, equilibrar emociones y desinflamar el cuerpo.
Digitopuntura, hierbas medicinales, respiración consciente, meditación: las herramientas son simples y profundas al mismo tiempo. Según Alvante, sirven para aliviar molestias, bajar el estrés y, sobre todo, “volver a habitarse”. Ayudan a “conectar con la energía vital, sanar desde dentro y vivir con liviandad”; en particular —dijo—, a mujeres en periodo menopáusico.
El título del libro —que está disponible de forma digital en Hotmart e impresa en Amazon— responde a una idea central en la vida de Alvante: que el bienestar no es solo apariencia, sino una construcción diaria que empieza desde dentro.
— ¿Cómo es el vínculo entre la salud y la belleza?
— Cuanto más sana una esté internamente —con menos estrés y más amor propio, comiendo mejor, haciendo ejercicio—, más bella se ve. El equilibrio viene desde adentro hacia afuera. Hábitos como respirar conscientemente, meditar y alimentarse mejor tienen un efecto directo, por ejemplo, en la piel; en su luminosidad y en la disminución de las arrugas.
— El libro contiene prácticas de meditación, digitopuntura, aromaterapia y más. ¿Cómo podemos incorporar todo esto en medio de la rutina, los problemas, el trabajo?
— Hay puntos de digitopuntura de fácil acceso que pueden aplicarse en sólo 30 segundos, lo que dura un semáforo en rojo. Cuando estamos en el auto, esperando a que cambie la luz, podemos presionar estos puntos y moverlos en sentido horario. También cuando miramos televisión a la noche o en cualquier momento que nos tomemos un descanso. Si se vuelve un hábito, esto puede ayudarnos a bajar el estrés, la ansiedad y el cansancio diario.
Las respiraciones y meditaciones pueden hacerse cuando nos vamos a dormir o en la hora de descanso; son simples y duran como mucho dos minutos. Es un ratito de autocuidado, de quererse y estar para uno mismo. Un ratito para sanar y embellecer.
— ¿Qué otros beneficios tienen estas prácticas?
— Potencian el rendimiento. Primero, porque uno puede concentrarse más; segundo, porque el descanso mejora. Una meditación sencilla antes de dormir puede ayudarnos a tener un sueño de calidad y eso hace que nuestras células se recuperen mejor y que tengamos más energía.
— En el libro decís que “Sanar con las manos es una necesidad que nunca pasará de moda”. ¿Cuál es el poder que reside en nuestras manos?
— Es el “sana sana” de mamá o de la abuela. El “si no sana hoy, sanará mañana”. Tocar el cuerpo con las manos es amor puro y hacerlo con uno mismo nos ayuda a encontrar el equilibrio en nuestro interior. Es un camino para volver a habitarnos y sanar, y para estar en armonía cuerpo, mente y espíritu.