Vida Actual
Cómo vivir de ser otro o el Luis Miguel uruguayo que no fue
HISTORIAS soledad gago Sebastián Herrera no se parece a Luis Miguel: es más rubio y más delgado y tiene la cara más fina y la nariz más levantada y la piel más blanca. Tiene sí, algo que se acerca – a veces- en la voz, en la manera de pararse en el escenario, vestido en un traje negro y una camisa blanca, en la forma de pasarse la mano por la cabeza, en cómo cierra los ojos mientras dice “Ya sé que no hubo nadie que te diera lo que yo te di que nadie te ha cuidado como te cuidé”. Esta es la historia de Sebastián, un Luis Miguel que no fue. Y también es — en algún punto, de alguna manera— la historia de Joaquín González, director de cine, músico. Todo empezó una noche en un asado entre excompañeros del liceo. Sebastián cantaba, pasaba por canciones de Luis Miguel, se esforzaba por alcanzar algunas notas, se reía, probaba. Mientras, Joaquín tenía una cámara y registraba todo: las manos, la cara con una barba rubia, los intentos de acercarse cada vez más a las formas del cantante. Fue ahí, cámara en mano, que a Joaquín se le ocurrió. Sebastián siempre había sido bueno imitando y Luismi le salía bien. Le dijo, entonces, que quería hacer una película: iban a crear un personaje y le iban a dar vida mientras registraban todo el proceso. Iban, con la complicidad de una amistad de años, a crear su propio Frankestein musical: un personaje armado a medida que sería, a la vez, una belleza y una catástrofe.
¿Cuánto cuesta salvarse del apocalipsis? Así es el lujoso búnker que tiene unidades a la venta
EN ESTADOS UNIDOS el tiempo (gda) JUAN MARTIN MURILLO HERRERA Imaginar escenarios apocalípticos, en los cuales la supervivencia de la humanidad penda de un hilo, ha sido un recurso muy utilizado por las industrias creativas para crear productos que -de alguna u otra forma- ayuden a la gente a imaginarse estos momentos. Sin embargo, y más allá de las películas de ciencia ficción, tras la literatura de terror o las leyendas urbanas han habido mentes que se han imaginado la aniquilación del ser humano como algo real y, además, probable y cercano.
Primer registro en el país de un insecto que ocasiona picaduras dolorosas
CIENCIA María de los ángeles orfila Este contenido es exclusivo para nuestros suscriptores.
Golpeó a uno de los caballos reales británicos y así reaccionó el guardia
VIRAL LA NACIÓN (GDA) Miles de turistas de distintas partes del mundo visitan el Palacio de Buckingham cuando la presencia de la familia real británica se ubica en otra residencia. A modo de museo y símbolo de la historia de Gran Bretaña, los visitantes no desperdician ni un instante para disfrutarlo. Y, algunos, terminan en medio de un escándalo. Eso fue lo que le sucedió a una mujer tocó el caballo que montaba un guardia real. A través de TikTok, el usuario @busk1976 compartió con sus seguidores el fragmento en el que una turista se acercó hacia el caballo real para tomarse una foto. Todo aparentó ser un procedimiento común para el responsable del animal, hasta que este comenzó a tocarle el brazo a la mujer. De inmediato, ella lo golpeó en el hocico tres veces. @busk1976 #horseguardsparade #householdcavalry #thekingsguard #royal #england #british #history #london #londontiktok #tourist #horsesontiktok #horsesoftiktok #fyp #soldier #horse ? original sound - Buska in the park La mujer y todo el público presente en las puertas del palacio se asustaron en el momento en que el guardia real le gritó a la turista que soltara el caballo y se alejara de este. Sin obtener el resultado esperado y la imagen perfecta para Instagram, caminó hacia la puerta principal de la residencia. A pesar de la muchedumbre, el esbozo en alto de otro guardia llamó la atención de todos. Después de una charla entre los dos hombres vestidos de rojo, la policía se acercó hasta el sito para impedir que más personas cometieran el error de la visitante.
Decodificación dental: los dientes como puerta al inconsciente
TERAPIAS COMPLEMENTARIAS tatiana scherz brener Hace tiempo que el odontólogo Fabián Brotos entiende que podemos acceder al inconsciente a través de nuestros dientes: “Estos expresan nuestras historias y las de nuestros ancestros, así como los sufrimientos de nuestro ego”, sostuvo en diálogo con El País. La disciplina que trabaja con los dientes como herramienta de autoconocimiento se conoce como ‘decodificación dental’. Veamos de qué se trata y cómo se aplica en casos concretos. Fabián siempre estuvo interesado en el vínculo entre los síntomas físicos y las emociones. En el año 2010, al mismo tiempo que ejercía como odontólogo, empezó a estudiar Biología Total de los seres vivientes y Decodificación Biológica con Enrique Bouron, una disciplina que “permite comprender la mecánica emocional que da origen a las enfermedades y los comportamientos”, según indica Bouron en su página web.
Joven cayó al mar desde un crucero, nadó al lado de varios tiburones y sobrevivió
ESTADOS UNIDOS LA NACIÓN (GDA) James Michael Grimes vio la muerte de cerca. El joven, de 28 años y originario de Alabama (EE. UU.), quería celebrar el inicio del Día de Acción de Gracias a finales de noviembre. Con este propósito subió al crucero Carnival Valor en Nueva Orleans, rumbo a Cozumel, en México. En ese momento no imaginaba que tendría que luchar por su vida y que quedaría varado en medio del Golfo de México por 20 horas. En una entrevista para Good Morning America, de ABC News, el joven contó su increíble experiencia, que fue catalogada por la Guardia Costera como “el milagro de Acción de Gracias”. Su estancia de vacaciones transcurría con normalidad, hasta que, en un momento que hasta el día de hoy no logra explicarse, cayó por la borda del crucero. En medio de la nada y sin poder pedir ayuda, esperó casi un día entero a que lo rescataran, mientras se enfrentaba a medusas, e incluso mencionó que varios tiburones nadaron cerca de él. James disfrutaba de su estadía en el Carnival Valor. Era apenas su primer día y veía junto a su familia los espectáculos. De acuerdo con su relato, no estaba ebrio, ya que solo había tomado algunas bebidas cuando le dijo a su hermana que iría a acostarse. En ese instante, el reloj marcaba las 11.00 de la noche.
Dos amigas y un proyecto para que el pelo no se caiga durante la quimioterapia
QUIMIO CON PELO soledad gago Evangelina Pírez y Camila Taño se conocieron ayudando. Era 2016, San José estaba pasando por una de las peores inundaciones de su historia y se armó un grupo de voluntarios para ayudar a las personas que más lo necesitaban. En ese momento Camila ya estaba haciéndose quimioterapia pero aún no había perdido el pelo. Evangelina lo supo luego, cuando volvieron a coincidir y Camila se lo contó. Entonces se hicieron amigas y vivieron juntas todo lo que siguió después. Para Camila, que se enfermó con linfoma de Hodgkin a los 19 años, la amistad de Evangelina fue un alivio. “Yo intentaba ser autosuficiente y que nadie se metiera y Eva no me dio chance, quiso ayudarme y acompañarme, entonces fue como que descansé, me saqué una mochila bastante grande, algo que me estaba costando hacerlo con mi familia y Eva llegó y logró eso y que me hiciera más abierta a que alguien me estuviera acompañando. Eva era como mi agenda, y eso me ayudó muchísimo a sanar, porque yo no tenía que estar todo el tiempo pensando en qué tenía que hacer, se me iba pasando el tiempo sin que me diera tanto cuenta de lo que pasaba”. Cuando Camila empezó el tratamiento pensó que serían seis meses y terminaron siendo tres años. Una de las primeras cosas que le preguntó a su médico fue si iba a perder el pelo. Al principio no pasó nada, pero después sí: el cabello se debilitó de a poco, y se cayó y Camila terminó rapándose. No se acostumbró a las pelucas así que usaba un pañuelo. Eso, dice ahora, que tiene 26, estudia psicología y está curada, fue difícil. Camila y Evangelina, al frente de Quimio con Pelo Uruguay “Perder el pelo es una de las primeras cosas que te preguntás cuando te dicen que tenés cáncer. El momento en el que tuve que raparme fue feo. El andar en la calle sin pelo, por ejemplo. Yo no me acostumbré a las pelucas entonces andaba con pañuelo y sos medio el centro de atención en todos los lugares, entonces no tenés privacidad en tu enfermedad. De repente vos no querés ser la persona enferma en el lugar al que vayas. Creo que transitarlo con pelo debe ser más llevadero, incluso para verte en la soledad y que la imagen que te devuelva el espejo no sea tan distinta a lo que vos estabas acostumbrada a ver”. Un día, después de tres años de tratamiento que incluyeron un autoransplante de médula, mientras estaba en Instagram, Camila vio que alguien compartía la publicación de una página que se llamaba Quimio con pelo Tucumán. Entró, miró y decidió que ella quería hacer eso pero en Uruguay. Entonces le pidió a Evangelina si la ayudaba a crear un logo para hacer una página de Instagram. Le contó que estaba detrás de un proyecto que buscaba que las personas que atravesaban la quimioterapia no perdieran el pelo y su amiga quiso ayudarla. Detrás de Quimio con pelo en Argentina estaba Paula Estrada. Le escribieron y le contaron de su intención de traer la idea a Uruguay. Ella las informó y las apoyó y así surgió Quimio con pelo Uruguay. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Quimio con pelo Uruguay (@quimioconpelouy) Se trata de un proyecto mediante el cual Camila y Evangelina confeccionan cascos de frío que evitan la pérdida total del pelo durante el tratamiento de quimioterapia.
Siete cirugías fetales de espina bífida realizadas con éxito en el país
SALUD MARÍA DE LOS ÁNGELES ORFILA En Uruguay nacen al año 1.000 niños con malformaciones congénitas. Gracias al avance de las ecografías y otros métodos de diagnóstico, muchas son detectadas prenatalmente. Y algunos casos hoy son operados antes de nacer. Este 2022 se practicaron con éxito siete cirugías intrauterinas de espina bífida, evitando así el traslado de la madre al exterior para una intervención compleja y costosa y un abordaje quirúrgico luego del nacimiento. “Con todas las mamás tuvimos muy buenos resultados. Hoy tenemos bebés que ya tienen siete meses y seguimos su evolución”, dijo Ana Bianchi, presidenta de la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia y médica encargada de la Unidad de Ecografía y Medicina Prenatal del Hospital Pereira Rossell. Cirugía fetal La espina bífida es la malformación congénita del sistema nervioso central más frecuente (le siguen la encefalocele y la anencefalia). “La columna no se cerró completamente y la médula sale al exterior. A medida que avanza el embarazo, las raíces nerviosas quedan expuestas al líquido amniótico y empiezan a afectarse y a deteriorarse”, explicó la doctora. La espina bífida puede aparecer en cualquier lugar a lo largo de la columna y puede provocar discapacidades físicas e intelectuales que van de leves a graves. La gravedad depende del tamaño y la localización de la abertura en la columna y la parte de la médula espinal y los nervios que están afectados. “Cuanto más alto es el defecto más compleja va a ser la movilidad de los miembros inferiores”, apuntó. Hasta la inauguración del centro de cirugía fetal de la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia, los niños recibían atención médica por espina bífida luego del nacimiento, aunque era frecuente que primero debían ser tratados por hidrocefalia (acumulación de líquido dentro de las cavidades profundas del cerebro), lo que también implicaba una cirugía riesgosa. En general, “esto aumentaba el riesgo de muerte perinatal de los recién nacidos y también al largo plazo, por ejemplo, por infección de catéteres”, señaló Bianchi en diálogo con El País. Ahora son intervenidos entre la semana 26 y 28 de gestación. La fetoscopía es una técnica mínimamente invasiva que se realiza a través de la pared abdominal materna con la introducción de un fino instrumento llamado fetoscopio que permite visualizar el feto, la placenta y el cordón umbilical. “Se repara el defecto, no se corrige, pero las raíces nerviosas no se siguen deteriorando, lo que mejora la calidad motora y baja el índice de derivación de estos bebés al nacer. En otras palabras, disminuye el riesgo de morbimortalidad perinatal y se les da un mejor porvenir a estos niños”, explicó la especialista. Y añadió: “Cada cirugía es un desafío; el aprendizaje es permanente”. El mecanismo de la fetoscopía es similar al de laparoscopía y permite intervenir al feto antes del nacimiento. Además de la espina bífida, es aplicado en embarazados gemelares con complicaciones. Así lo explicó Ana Bianchi, presidenta de la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia y médica encargada de la Unidad de Ecografía y Medicina Prenatal del Hospital Pereira Rossell: “Antes las madres iban a Buenos Aires pero en la pandemia empezamos a operarlas acá. Intervenimos en el caso de gemelos TRAP que le roba sangre al otro y puede llevar a la muerte al bebé sano”. En la secuencia TRAP la sangre (pobremente oxigenada) fluye del gemelo sano en dirección inversa hacia la arteria umbilical del gemelo. La vena umbilical del feto parásito retorna la sangre a la placenta y de aquí al gemelo donante, con el riesgo de fallo circulatorio. Este año, la fundación atendió cinco embarazos gemelares en su centro de cirugía fetal. “Al compartir la misma placenta, muchas veces esto trae secuelas neurológicas al bebé sano o provoca la muerte de los dos gemelos”, señaló Bianchi a El País. El primer centro de cirugía fetal del país funciona desde febrero de este año en el Hospital de la Mujer con financiamiento absoluto de la fundación, mientras que no se completa su ingreso a la cobertura del Fondo Nacional de Recursos. Hasta entonces, todas las mujeres que recibían un diagnóstico por malformación tenían que viajar al exterior para una cirugía fetal si podían costearlo o inician una colecta. En el caso de la espina bífida, Bianchi indicó que la operación podía llegar a los US$ 50 mil. No obstante, la pandemia por covid-19 sirvió para cambiar esta realidad porque las mujeres ya no podían viajar más y se tuvo que buscar una solución en el país. Las siete cirugías por espina bífida de este año se realizaron bajo supervisión de profesionales de la Universidad Fluminense de San Pablo pero, a juicio de Bianchi, el equipo de médicos uruguayos ya está listo para llevar adelante una cirugía completa de forma independiente. “Adquirimos muy buena experiencia”, apuntó. Es más, el centro de cirugía fetal de la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia atiende ahora a mujeres extranjeras. Una de las últimas operaciones de espina bífida se practicó en una madre argentina que ya está instalada en su país. Bianchi tiene el objetivo de que Montevideo se convierta en un centro de referencia para el Cono Sur “por su posición estratégica” en la región. Si bien todavía queda mucho para aprender, la presidenta de la fundación entiende que la cirugía fetal de espina bífida es una de las más complicadas, por lo que este entrenamiento logrará allanar el camino para otros procedimientos que se esperan realizar a partir del año que viene. Se prevé intervenir en casos de anomalías congénitas del aparato respiratorio y del aparato urinario, así como también en casos de gastrosquisis (cuando los intestinos del bebé salen a través de un orificio al lado del ombligo). “Uruguay se merece un centro de cirugía fetal que apoye a todas las madres y niños”, concluyó Bianchi.