INCLUSIÓN
La aplicación para teléfonos móviles permite traducir palabras o expresiones desde el español a la Lengua de Señas Uruguaya.
Alumnos de 1° y 2° año del Liceo N° 5 del departamento de Salto desarrollaron una aplicación móvil llamada “Amigo L5” que traduce el español a Lengua de Señas Uruguaya (LSU).
El docente de Informática Eduardo Cantos dijo a El País que junto a los estudiantes se trabaja en este proyecto desde 2019: “La app surgió en el marco de los talleres de robótica y programación del liceo a los que concurren alumnos a contraturno.
La idea con esto era tratar de utilizar la tecnología para solucionar problemas que fueran parte de la cotidianeidad, es decir, que los alumnos pudieran encontrar un significado y una aplicación real a la tecnología y a todo lo que manipulan diariamente”.
En este liceo de Salto hay varios alumnos sordos. Cantos detalló que en el marco de esos talleres de informática y en la búsqueda de crear algo que resulte útil en el día a día, “lo primero que se identificó fue una situación problema en la que se notó que existía una brecha comunicacional entre los estudiantes sordos y los estudiantes oyentes. El tema venía más que nada por el lado de que los oyentes no tenían un manejo adecuado de la lengua de señas”, dijo.
Trabajar en una app que sea útil.
“No conocían las reglas de esta lengua, las convenciones y las características para poder comunicarse con sus compañeros sordos. Entonces, una vez que se identificó ese déficit, esa deuda que tenían los oyentes, empezamos a pensar en cómo podíamos contribuir a la situación”, agregó el docente.
De esta manera, alumnos y docentes del centro educativo pusieron sobre la mesa distintas opciones. “Trabajando con programación se desarrolló una aplicación móvil que tiene esa funcionalidad: traducir una palabra o expresión del español a la lengua de señas”, explicó Cantos.
Para llegar a este resultado final se trabajó durante dos años. “En un principio los gurises querían hacerlo con imágenes. Entonces, se intentó que si uno quería saber, por ejemplo, cómo se decía ‘hola’, salieran imágenes que representaran las letras. Había que concatenar cada una de esas imágenes para que los chiquilines pudieran expresar la palabra. Pero después entendimos que no es así como funciona, sino que cada palabra tiene una seña específica y que no es letra por letra. Vimos que eso era inviable de hacer así y entonces a partir de ahí se dio un giro en el desarrollo de la app y empezamos a trabajar con videos”, sostuvo el profesor.
Fueron los mismos alumnos sordos quienes grabaron los videos de las señas.
“Se armó una movida muy linda y muy grande a nivel del aula. Como docente de informática uno de los ejes principales es la programación, los algoritmos, etc., pero también logramos combinar diferentes tecnologías. Por ejemplo, trabajando en lo que es la edición de los videos, todo lo que es el derecho de autor, el tema de publicar distintos contenidos multimedia. Se abordó el programa como si fuera un espiral y pudimos juntar todo para obtener este resultado final, guardando los videos en servidores gratuitos”, explicó. Esto tiene la desventaja de que cuentan con ciertos límites tanto de almacenamiento como de accesos diarios, pero es algo en lo que seguirán trabajando para mejorar en un futuro.
Para utilizar la aplicación solo es necesario hablar al micrófono y pedir la seña. “La persona dice la seña y esta se busca dentro de los servidores y luego la app la reproduce en pantalla”, dijo el docente.
Actualmente, la app cuenta con unas 250 palabras y expresiones que son de uso diario. Cantos destacó que lo importante de este tipo de proyectos es que proponen “una manera diferente de abordar el aula”.
Para el desarrollo de “Amigo L5”, la clase “se transformó en un taller y trabajamos todos los contenidos disciplinares de informática, pero aplicables a una situación o problema real, por lo que es mucho más significativo para los chiquilines”, señaló el profesor.
Reconocimiento.
Este proyecto de la app que traduce español a LSU fue reconocido en el marco de los premios NODO, otorgados por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y Ceibal. “Amigo L5” recibió una mención especial al ser elegida por el público.
El proyecto ganador del premio a la innovación pedagógica de los Premios NODO fue “Aprender para realmente aprender”, del centro 183 de Carrasco Norte, que busca reducir la deserción educativa.
En tanto, el Liceo N° 1 de Florida obtuvo el premio a la innovación pedagógica con foco en el trabajo por competencias, por su proyecto “Backpack CIT”.
También recibieron menciones especiales el Liceo Alberto Candeau de Canelones con la iniciativa “Bioquimichef 2022” y la Escuela N° 43 de Artigas con la propuesta “Mineros de la Luz”.ca.