SEGURIDAD VIAL

Neumáticos: guía para el cuidado de los pies de los vehículos

Hay que vigilar tres aspectos fundamentales: la presión del aire, la fecha de fabricación y el desgaste

neumáticos mecánico
Se recomienda revisar alineación, balanceo y rotación cada 10.000 kilómetros

Los neumáticos “son los pies del vehículo”. Así los definió el tecnólogo industrial mecánico Mattías Lorenzotti. Y, como tales, deben ser revisados. Neumáticos desgastados o defectuosos pueden ser la clave en un siniestro. “La gran mayoría de los vehículos que no superan la inspección técnica tienen defectos graves en neumáticos y llantas”, añadió.

Para evitar problemas, hay que tener en cuenta tres aspectos: la presión del aire, la fecha de fabricación y el desgaste.

La comprobación manual de la presión del aire se debe hacer en frío: sin haber rodado más de dos kilómetros y a baja velocidad. Es necesario tener en cuenta que si en algún momento se pretende transportar una carga más elevada, conviene aumentar la presión; y si un neumático rueda con la presión más baja de lo recomendado, sufre mayor desgaste y tiene más posibilidad de reventar.

Los neumáticos pierden hasta una libra por pulgada cuadrada de aire por mes, por lo que deberían ser revisados cada 30 días, incluida la rueda auxiliar.

Para David Jaramillo, propietario de Alineaciones Maldonado, el paso siguiente es revisar la fecha de fabricación. Los neumáticos no pueden tener más de seis años de antigüedad. Conviene comprar nuevos pero, si se va a adquirir usados, el técnico recomienda que se haga en un lugar de suma confianza, “ya que pueden estar golpeados, no tener marcado el sentido de giro y unos cuantos detalles de mucho peligro”.

Y añadió: “La vida útil en kilómetros es relativa. Se recomienda revisar alineación, balanceo y rotación cada 10.000 kilómetros; pero tienen una durabilidad promedio de 60.000 kilómetros, según marcas y calidades”.

¿Qué pasa con los dibujos? Los hay para mejorar el desempeño en agua, barro, ruta o ciudad. Para hacer la elección correcta es que Jaramillo exhortó a recurrir a lugares especializados.

Los dibujos indican si el neumático ha llegado a un nivel de desgaste por encima de lo adecuado. El mínimo aceptado está entre 1,6 a 2 milímetros.

Una profundidad inferior compromete el agarre. Sobre pavimento mojado puede ocasionar, a juicio de Lorenzotti, comisario técnico del Automóvil Club del Uruguay, “la gran trampa mortal llamada aquaplaning”. Esto implica el deslizamiento incontrolado que se produce cuando los neumáticos no se adhieren al asfalto a causa de la película de agua.

Para conocer la profundidad del dibujo de las ruedas basta con medir su altura en el canal de drenaje principal. Los neumáticos disponen de “testigos”. Cuando el testigo coincide con el dibujo del neumático es hora de cambiarlo.

Un aspecto a tener en cuenta a la hora de comprar un neumático es la eficiencia. Desde 2012, este producto lleva una escala de siete letras que indica el ahorro de combustible. Es decir, un neumático A asegura “un muy bajo consumo de combustible y muy buen freno, aun en días de lluvia”, dijo Jaramillo. Pero hizo una aclaración: “En nuestro mercado, la mayoría de los neumáticos (alrededor del 80%) son de baja calidad y no superan la E o D en la etiqueta”.

Hay otros adelantos como escala de insonoridad, transmisión por Bluetooth de la presión del aire y la temperatura o neumáticos antipinchazos.

Todo en su lugar.

Por alineación se entiende el ajuste de los ángulos para que las ruedas estén perpendiculares al suelo y paralelas entre sí. En el caso de que se perciba que el auto se desplaza hacia un lado cuando se suelta el volante por un corto tiempo es necesario verificar la alineación. En este caso, los bordes (u hombros) de los neumáticos se desgastan más rápido.

Una forma sencilla de verificar el balanceo es percibir si el volante vibra o si el vehículo hace ruido en velocidades determinadas. No realizar este control puede tener consecuencias: vibraciones en el volante, en el piso del vehículo, en el tablero o en los asientos. “El balanceo en las cuatro ruedas es esencial para el confort en la conducción y para el mantenimiento del desempeño de los neumáticos”, explicó Lorenzotti.

Con todo, los pies del auto deben ser cuidados. Al hacerlo se previene el desgaste irregular, el aumento de la fricción en el suelo, y el comportamiento errático del auto, mejorando así el manejo y la seguridad.

Tres tipos de desgaste.

Centro: Las causas probables son la presión de inflado excesiva y no adaptada a la utilización. El consejo es que se vigilen las presiones de inflado en frío según recomendaciones del fabricante.

Hombros: Las causas probables de este tipo de desgaste en los neumáticos son debidas a una presión de inflado insuficiente, bajo inflado y utilización en sobrecarga.

Anormal rápido: Las causas probables de que exista un desgaste anormal rápido en uno de los lados del neumático son debidas a un paralelismo incorrecto entre los neumáticos (alineación incorrecta).

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