En la isla de Bali (Indonesia), las lluvias torrenciales que se han prolongado por tres días consecutivos no solo han causado graves inundaciones, sino que han arrastrado a pitones gigantes hacia las zonas urbanas. Los registros audiovisuales compartidos por residentes y turistas muestran a los enormes ejemplares desplazándose con naturalidad entre los vehículos y los charcos que cubren las principales avenidas.
En uno de los videos se observa a un residente local sosteniendo la cola de una de estas serpientes con una mano, mientras con la otra se protege de la lluvia con un paraguas. El hombre, en una maniobra de alto riesgo, parecía intentar evitar que el animal fuera arrastrado por la corriente o terminara atrapado en una zona donde pudiera ahogarse.
🐍 Bali: pitones gigantes invaden las calles por inundaciones 🌊⛈️
— Diario de Colima (@Diario_deColima) February 26, 2026
Lo que parecen escenas de una película de terror es la realidad en Indonesia. Tras tres días de lluvias torrenciales, enormes pitones han sido captadas nadando entre viviendas y peatones en zonas turísticas como… pic.twitter.com/qPpzK3qVUr
Esta convivencia forzada entre humanos y reptiles se ha dado principalmente en barrios con alta densidad de visitantes, donde el agua alcanzó niveles de entre 30 y 70 centímetros.
Zonas turísticas bajo alerta y desbordamiento de ríos
Los barrios de Kuta, Legian y Seminyak, conocidos por su alta actividad comercial y turística, han sido los puntos más golpeados por el fenómeno meteorológico. El desbordamiento de los ríos locales, provocado por la persistencia de las precipitaciones, ha causado el bloqueo de carreteras estratégicas e inundaciones en viviendas particulares, interrumpiendo por completo el sistema de transporte.
Los servicios de emergencia se encuentran desplegados en estas áreas trabajando en la evacuación de personas en situaciones críticas y tratando de restablecer la seguridad en las vías públicas.
Las autoridades de Bali han emitido una advertencia severa, enfatizando que estas condiciones climáticas extremas —que incluyen deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas— son recurrentes durante la temporada de lluvias, que se extiende habitualmente de octubre a abril. El mensaje oficial insta a la población a evitar caminar o conducir por zonas anegadas, no solo por la fuerza del agua, sino también por el riesgo de caída de árboles y la presencia de fauna desplazada de su hábitat natural.
Se recomienda a los viajeros consultar el pronóstico de forma permanente y seguir estrictamente las indicaciones de los cuerpos de rescate.
O Globo/GDA