Este martes 6 de enero de 2026 se celebra el Día de Reyes en Uruguay y en varios otros países del mundo, una tradición que en nuestro país se conoce oficialmente como "Día de los Niños" y que configura un feriado laborable para los trabajadores uruguayos.
Esta jornada con orígenes cristianos y que celebra a la figura de los Reyes Magos es el segundo feriado oficial que tiene Uruguay en el calendario de feriados 2026.
¿Cuándo se dejan los regalos de Reyes en el arbolito?
El Día de Reyes Magos es la segunda y última oportunidad en la que se usa el árbol de Navidad. Los niños esperan encontrar los regalos en el arbolito el 6 de enero por la mañana, por lo que se acostumbra que los Reyes hagan la ansiada entrega durante la madrugada, mientras los niños duermen.
En la noche previa a Reyes, el 5 de enero, los niños suelen juntar pasto cortado y agua, y dejar ambas cosas al costado del arbolito para alimentar a los camellos que transportan a los Reyes. También se dejan zapatos de todos los integrantes de la familia.
El origen de la tradición de Reyes Magos
Este día, según el relato con bases religiosas, los tres reyes magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, llegan a todos los hogares arriba de sus camellos y dejan regalos debajo del árbol, tal como lo hace Papá Noel en la Navidad.
Esta tradición no se da únicamente en Uruguay, sino que es compartida por niños de gran parte de Hispanoamérica y otras partes del mundo.
La celebración de los Reyes se da 13 días después del nacimiento de Cristo y narra el comienzo de la Epifanía (del griego epipharmera: "brillar sobre", "mostrarse"). Esta es la celebración de la manifestación de Jesús como Dios en la Iglesia de oriente u ortodoxa.
La tradición surge en el Evangelio de San Mateo que cuenta que los magos vinieron de Oriente guiándose por una estrella que los condujo hasta Belén. Cuando llegaron, los Reyes volvieron a ver la estrella, encontraron a Jesús recién nacido y lo adoraron.
En esa oportunidad le regalaron oro (por su naturaleza real, como regalo conferido a los reyes), incienso (por su naturaleza divina, empleado en el culto) y mirra (un compuesto embalsamador para los muertos, representando el sufrimiento y muerte futura de Jesús).