El astrónomo amateur y escritor Stuart Atkinson retrató este domingo al cometa interestelas 3I/Atlas con su telescopio inteligente Seestar S50. Esto significa "que el cometa ahora es visible para pequeños telescopios y probablemente también para cámaras menos avanzadas", publicó Atkinson en el portal Sky at Night Magazine de la BBC.
Atkinson detalló que, a partir de la próxima semana, a medida que el cometa se aleje de la luna los aficionados podrán ver al cometa y fotografiarlo.
Processed my images of interstellar comet 3i taken from Kendal early this morning using my Seestar S50. No trees, streetlights or Moon in the way so much better than yesterday's! Just look at that... a comet from another solar system... that's a heck of a thing, isn't it? pic.twitter.com/gZN0E1WE0r
— Stuart Atkinson (@mars_stu) November 17, 2025
La odisea para fotografiar a 3I/Atlas
En su columna para el sitio especializado, Atkinson contó que llevaba una semana intentando ver al cometa 3I/Atlas, pero el tiempo no se lo permitían.
En la madrugada de este domingo, sobre las 4:30, echó un vistazo por la ventana a ver si tenía suerte aunque todo indicaba que no lo lograría. "El cometa iba a estar muy bajo en el cielo, rozando las copas de los árboles, y se encontraría en una zona del cielo con mucha iluminación y muy cerca de la brillante luna creciente menguante", explicó.
Sobre las 5:00 de la madrugada comenzó a tomar fotos, pero resultaron "horribles", lamentó el autor. Sin embargo, no se dio por vencido, y siguió retratando a 3I/Atlas hasta que desapareció de su vista. Al llegar a su hogar, procesó las fotografías y lo embargó la emoción.
"Este es un cometa que ya tenía miles de millones de años antes de que naciera nuestro Sol", dijo, Atkinson, y las fotos "fueron tomadas desde debajo de las farolas que discurren junto a un río en el centro de una ciudad con mucha contaminación lumínica, utilizando un telescopio que muchas personas han descrito despectivamente como un ‘juguete’".
Así, el autor de divulgación astronómica invitó a todos a animarse y tomar fotografías del cometa: "No necesitas un telescopio del tamaño de un cañón de un acorazado de la Segunda Guerra Mundial, ni una cámara que cueste miles de libras. Está ahí, esperándote", sentenció.
Primera señal de radio de 3I/Atlas
El cometa interestelar 3I/Atlas, que atraviesa el sistema solar, emitió la pasada semana por primera vez una señal de radio, que pudo ser captada por el radiotelescopio MeerKAT, ubicado en Sudáfrica. Esta señal, “era esperada”, respondió a El País el astrónomo Gonzalo Tancredi.
Lo que se detecta es la absorción “en ciertas líneas espectrales asociadas a la composición química del cometa, algo que es habitual de todos los cometas”, detalló el experto
En este caso, se detectó “una línea asociada al OH —oxígeno e hidrógeno—, que proviene de la disociación de otra molécula, que es la molécula de agua, H2O, o sea, se separa en hidrógeno y en OH”, especificó Tancredi, quien integra la Red Internacional para la Alerta de Asteroides de la NASA.
Esa captación, explicó el astrónomo, se dio en una frecuencia o una longitud de onda particular, en el entorno de los 1665 MHz, y se ha detectado “en gran cantidad de cometas anteriores de nuestro sistema solar”. ¿Qué es lo que nos indica esto? “Que el agua es un componente principal de este cometa, como lo es de todos los cometas conocidos hasta el momento”, confirmó Tancredi.
Así, la emisión de esta señal de radio “era esperada”. “No se había logrado detectar anteriormente y eso también está relacionado con los niveles de producción de agua, con la composición química. Eso es lo que se está estudiando”, enfatizó el astrónomo uruguayo.
Hasta el momento, se habían destacado otros elementos volátiles que también componen el cometa, como el CO2, “que también es típico cuando el cometa está un poco más distante”. Ahora que el cometa alcanzó su perihelio —o punto más cercano al sol—, otras moléculas menos volátiles con respecto al CO2, como el agua, comienzan a ser detectadas.
Finalmente, Tancredi recordó que en este momento 3I/Atlas “está bastante difícil de observar”, y gracias a MeerKAT ”sí se puede observar en ondas de radio”.
El próximo momento clave para 3I/Atlas
A diferencia de la advertencia enviada por la NASA a comienzos de este año por el asteroide 2024 YR4, cuya aproximación a la Tierra podría darse en 2032, para este fenómeno lo que se estableció fue un protocolo de observación.
En la Red Internacional para la Alerta de Asteroides de la NASA se monitorean "objetos que se acercan a nuestro planeta".
"3I/Atlas está dentro de los objetos de estudio. La mayor parte son asteroides, en este caso se decidió estudiar un cometa. Lo que se organizó fue una campaña de observación, porque estamos mejorando nuestras técnicas", explicó Tancredi semanas atrás en diálogo con El País y recordó que "la aproximación a la Tierra es bastante lejana".
El cometa 3I/ATLAS, tercer objeto interestelar que se descubre ingresando al sistema solar, está cada vez más cerca. El pasado 3 de octubre tuvo su mayor aproximación a Marte y se espera que el 29 de octubre llegue al perihelio o punto más cercano al sol, cuando cruce la zona entre las órbitas de la Tierra y Marte.
Desde que fue descubierto el 1° de julio de 2025 por el sistema ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) los expertos han ido identificando datos de su composición. Su trayectoria hiperbólica confirma que no proviene del sistema solar, sino de regiones más allá de su influencia gravitatoria.
El análisis de su composición podría revelar materiales más antiguos que el propio Sol, lo que ofrece una oportunidad única para comprender los orígenes de otros sistemas estelares.
Uno de los momento más esperados ocurrirá el 19 de diciembre de 2025, cuando el 3I/ATLAS alcance su máximo punto de acercamiento a la Tierra, situándose a unas 1,8 unidades astronómicas, es decir, unos 270 millones de kilómetros de distancia, según el portal TheSkyLive.
El objeto interestelar no se podrá observar a simple vista, pero sí será captado por telescopios medianos y grandes desde regiones con el cielo despejado.