El hallazgo fortuito en un laboratorio uruguayo: una gota que parecía silicona derivó en un pegamento de queso

Lo que empezó como una tesis doctoral sobre proteínas lácteas terminó en un adhesivo natural que compite con productos industriales. Investigadora explica cómo el suero descartado puede ser el futuro de la industria.

Lactosuero UTEC
Investigador de UTEC con bebida proteíca a base de lactosuero.
Foto: UTEC.

Lo que comenzó como una investigación académica sobre las propiedades de las proteínas lácteas terminó en un descubrimiento inesperado para la industria de los materiales en Uruguay. Karen Keel, docente de Química Analítica en la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Lácteos de la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC), lideró un estudio que permitió transformar el suero generado en la elaboración de quesos —un subproducto que frecuentemente se descarta— en un adhesivo natural, sustentable y reversible.

El hallazgo surgió durante su doctorado, cuando al analizar el glicomacropéptido (GMP), el equipo notó un comportamiento anómalo: al caer sobre la mesada del laboratorio, una gota seca del material actuaba de forma idéntica a la silicona.

“Observamos que las viscosidades de las soluciones aumentaban mucho y se comportaban como geles”, relató Keel a El País sobre aquel momento que marcó el giro del proyecto. La clave científica reside en someter mezclas de este péptido y distintos azúcares a un tratamiento térmico conocido como reacción de Maillard, el mismo fenómeno químico responsable del dorado de la carne o el sabor del dulce de leche.

Bajo condiciones controladas, los azúcares se unen al péptido generando estructuras de mayor tamaño denominadas glicosilados, que incrementan la viscosidad y desarrollan una capacidad de adhesión funcional que posiciona a este biomaterial como una alternativa prometedora frente a los sintéticos tradicionales.

Karen Keel
Karen Keel, docente de Química Analítica en la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Lácteos de la UTEC.
Foto: UTEC.

Resistencia probada: del cartón a la madera

Para validar el potencial del nuevo pegamento, el equipo de UTEC realizó ensayos específicos de adhesión comparándolos con productos comerciales. En superficies de papel y cartón, los resultados fueron sorprendentes: el material logró uniones tan firmes que el sustrato se rompía antes que el adhesivo cediera. En materiales textiles como el algodón, el desempeño fue superior a varias colas vinílicas escolares y comparable a adhesivos de uso general. No obstante, en maderas más duras y menos porosas como el anchico, el rendimiento mostró variaciones, lo que indica que la efectividad depende de la porosidad del material.

Dada la complejidad técnica necesaria para medir estas propiedades, parte de los ensayos se trasladaron al Departamento de Materiales Compuestos del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en Argentina. Esta colaboración internacional permitió al proyecto acceder a equipamiento de alta precisión que excedía la disponibilidad local, enriqueciendo la base científica de la investigación y confirmando que el GMP es un candidato viable para el desarrollo de adhesivos biodegradables que reducen el uso de solventes agresivos y químicos derivados del petróleo.

Estudiantes fuera de la UTEC
Estudiantes fuera de la UTEC
Foto: Archivo El País

El futuro: economía circular e impresión 3D

Más allá del laboratorio, el proyecto se integra "en una estrategia de economía circular que busca darle un valor tecnológico superior a los residuos industriales", sostuvo Keel. Actualmente, la investigación avanza hacia nuevas aplicaciones prácticas dentro de la universidad.

"Una de las líneas más innovadoras, en la que participa la investigadora María Emilia Roldán, consiste en combinar este adhesivo natural con aserrín para generar nuevos materiales destinados a impresoras 3D de madera", explicó Keel. Este avance no solo soluciona un problema ambiental de la industria láctea, sino que abre la puerta a una nueva generación de insumos para la manufactura digital.

Este desarrollo científico se gesta en la sede de UTEC en Colonia, La Paz, centro de referencia para la formación en el sector lácteo. "Es importante destacar que la institución mantiene abiertas sus preinscripciones para la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Lácteos, además de otras carreras, hasta el 20 de febrero", señaló la investigadora. Los interesados en formar parte de estos proyectos de innovación pueden obtener más información a través del sitio oficial de la universidad.

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