La adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount superó uno de sus principales obstáculos legales en Estados Unidos. Este lunes, el fiscal general de California, Rob Bonta, anunció un acuerdo con la compañía que puso fin a la demanda presentada junto a otros 11 estados para intentar impedir la operación por motivos antimonopolio. El pacto todavía debe recibir la aprobación de un juez.
La noticia fue adelantada por CNN, cuya empresa matriz es precisamente Warner Bros. Discovery. Según informó ese medio, el entendimiento abre el camino para que la operación se concrete y Paramount pase a controlar activos como los estudios Warner Bros. y Paramount, CBS, HBO, CNN y la plataforma de streaming Paramount+.
El acuerdo establece una serie de compromisos que Paramount deberá cumplir una vez concretada la fusión. Entre ellos figura un plan de producción cinematográfica para los próximos cinco años: la compañía deberá estrenar al menos 30 películas por año durante los dos primeros ejercicios y 32 en cada uno de los tres siguientes. También deberá incluir un mínimo de cuatro producciones independientes por año.
El incumplimiento de esas metas tendrá consecuencias económicas. Por cada película que falte para alcanzar el objetivo anual, Paramount deberá pagar US$ 30 millones destinados a fondos vinculados con sindicatos de la industria y organismos de defensa de la competencia. Además, el acuerdo contempla una inversión adicional de al menos US$ 1.500 millones en producción cinematográfica dentro de Estados Unidos durante cinco años.
Protección para CNN y CBS News
Uno de los puntos más sensibles de la negociación estuvo relacionado con los medios periodísticos que quedarán bajo el control del nuevo conglomerado. Paramount se comprometió a crear una junta destinada a preservar la independencia editorial de CNN y CBS News.
El organismo deberá comenzar a funcionar dentro de los 180 días posteriores al cierre de la operación y estará integrado por cinco periodistas con al menos una década de experiencia profesional. Entre sus funciones estará analizar reclamos vinculados con posibles sesgos en la cobertura y controlar que se respeten los estándares de independencia editorial.
La composición de la junta también tendrá restricciones políticas: no más de dos de sus integrantes podrán estar afiliados al mismo partido político.
La medida busca responder a una de las principales objeciones planteadas durante el proceso judicial, especialmente por las preocupaciones en torno al futuro de CNN y CBS News bajo la conducción de Paramount.
Una operación de US$ 110.000 millones
La adquisición, valuada en unos US$ 110.000 millones, dará origen a uno de los mayores grupos de entretenimiento y medios de Estados Unidos. La compañía resultante reunirá una extensa cartera de estudios cinematográficos, señales de televisión, plataformas de streaming y medios informativos.
El acuerdo también contempla compromisos vinculados con los trabajadores y con la actividad de los estudios. Según la oficina del fiscal general de California, se creó además un fondo de US$ 47,5 millones destinado a empleados afectados por la operación.
David Ellison, director ejecutivo de Paramount, celebró el entendimiento y sostuvo que el objetivo de la operación es ampliar las posibilidades de producción y competencia en Hollywood. La compañía había defendido durante todo el proceso que la fusión no reduciría la competencia y que, por el contrario, permitiría a los estudios tradicionales enfrentar mejor el poder creciente de las grandes empresas tecnológicas en el negocio audiovisual.
La operación había quedado en suspenso después de que una coalición de 12 fiscales generales estatales presentara una demanda para bloquearla. En julio, un juez federal de California había dado un primer respaldo a los argumentos de los estados, lo que abrió la posibilidad de que el caso llegara a juicio.
La resolución del conflicto llegó después de varias semanas de negociaciones encabezadas por Bonta. Algunos fiscales generales habían reclamado condiciones más estrictas. El fiscal general de Connecticut, William Tong, por ejemplo, manifestó su disconformidad con el resultado y sostuvo que su oficina había pretendido la separación de CNN y CBS News como parte del acuerdo.
Paramount también llegó a un entendimiento con el Writers Guild of America, sindicato que había iniciado su propia acción para intentar frenar la fusión. Entre las condiciones acordadas figura el compromiso de evitar despidos de guionistas de CBS News durante cinco años y el pago de US$ 17,5 millones al fondo de salud del sindicato.
Con el acuerdo de los estados, la principal barrera legal para la operación queda despejada, aunque el cierre definitivo todavía depende de la aprobación judicial y de completar los pasos regulatorios pendientes.