Diego Ramos llega con "Cortocircuito" y defiende a Julieta Poggio: “Hay prejuicios con los que vienen de..."

A más de 30 años del éxito de "Montaña Rusa", el actor reflexiona sobre su evolución profesional, lo aprendido en la obra "Sex" y dirigir a nuevas estrellas con una comedia que llega al Teatro Metro.

Diego Ramos
Diego Ramos.
Foto: Archivo.

Durante los años 90, cuando la televisión argentina todavía podía fabricar fenómenos generacionales, Montaña rusa fue uno de esos raros casos en los que todo explotó al mismo tiempo: rating, popularidad y una camada de jóvenes actores que pasaron de la noche a la mañana al centro de la escena. Entre ellos estaba Diego Ramos, que encontró ahí no solo un trampolín a la fama, sino también una advertencia temprana: el éxito, como llega, también se va.

Con el tiempo, entendió que también existía el riesgo de quedar atrapado en un molde. El del galán televisivo, prolijo y previsible, que cambia de profesión en la ficción pero no de registro. Y entonces empezó a correrse. Primero de a poco, después con decisiones más visibles, buscando personajes que lo desacomodaran, que le exigieran algo más que presencia y sonrisa.

Ese movimiento tuvo un punto de inflexión cuando se sumó a Sex, el espectáculo creado por José María Muscari que se convirtió en un fenómeno en Buenos Aires. Ramos se despidió hace pocos días de la obra. Allí, lejos de reforzar la etiqueta de símbolo sexual, jugó desde el humor, el vínculo con el público y la ironía.

Del 17 al 19 de abril llega al teatro Metro con Cortocircuito, una obra que lo encuentra en doble rol: como director y, en estas funciones, también como actor. Entradas en Redtickets y con beneficios para socios de Club El País.

Definida como “comedia donde la Inteligencia Artificial y los Robots son los protagonistas”, la trama se centra en Ulises (Yayo Guridi), quien tiene que presentar un robot humanoide que va a ser candidata en las elecciones. El problema surge cuando Angel (Pedro Alfonso) provoca un cortocircuito que desprograma al robot. Entre el encargado del edificio (Diego Ramos), la hija de Ulises (Julieta Poggio), la compradora del robot (Viviana Sacone), y el robot (Ana Paula Buljubasich) completan los personajes en escena.

—Seguramente hay gente que todavía te recuerdan por Montaña Rusa. ¿Qué te genera mirar para atrás y ver ese arranque tan fuerte en los 90?
—Me da mucha ternura. Me acuerdo de lo que era yo, de lo que éramos como grupo, de la vida en ese momento y de cómo era la televisión también. Fue una novela que marcó una generación, sin duda, y me siento muy orgulloso de haber podido participar en algo así. Pero también tengo muy presente algo que nos decían mucho en ese momento: que estuviéramos atentos, que entendiéramos lo que estábamos viviendo, porque no siempre iba a ser así. Nosotros vivíamos una especie de irrealidad, siendo muy chicos, trabajando en un programa que explotaba, y estaba buenísimo disfrutarlo, pero también entender que podía ser efímero. Eso me quedó muy grabado.

—No es menor haber tenido esa conciencia tan temprano.

—No, para nada. Y la verdad es que fue gracias a los productores y directores que teníamos, que nos bajaban a tierra. Éramos todos muy chicos, muy en formación, pero había una intención de educarnos en ese sentido. Eso después te sirve para toda la carrera.

Diego Ramos. Foto: Ariel Colmegna
Diego Ramos. Foto: Archivo.
Ariel Colmegna

—A diferencia de otros actores de tu generación, nunca desapareciste del todo. ¿Eso fue planificado o se dio por necesidad?
—Fue trabajo. Y también necesidad, claro, porque yo vivo de esto. Hay una necesidad económica y también una necesidad emocional, de hacer lo que te gusta, de seguir activo. Pero también hay un factor de suerte, de estar en el momento justo, en el lugar indicado. Es una mezcla de todo: trabajar mucho, formarse, insistir y también que se den las oportunidades.

—Ahora llegás con Cortocircuito, donde además de actuar dirigís. ¿Qué es lo más difícil de hacer las dos cosas al mismo tiempo?
—Por suerte no tuve que hacerlas al mismo tiempo desde el inicio. Yo primero dirigí la obra, la armé, la ensayé, y ahora me sumo como actor porque un compañero (Sebastián Almada) tuvo que dejar. Si hubiera tenido que arrancar dirigiendo y actuando, sería muy difícil, porque necesitás esa mirada de afuera.

—El elenco mezcla generaciones, como Pedro Alfonso, Viviana Sacone y Julieta Poggio. ¿Qué te interesa de ese cruce?
—Me parece buenísimo. Con Pedro y Vivi ya tengo mucha relación, ya trabajé con ellos, y con Julieta la verdad que fue una sorpresa muy linda. Es muy estudiosa, muy profesional y comprometida. A veces hay prejuicios con la gente que viene de realities o de redes, pero en su caso hay formación, hay trabajo. Y el cruce generacional está buenísimo porque todos aprendemos de todos, aunque a veces no nos escuchemos tanto como deberíamos.

—¿Sentís que había prejuicios con estos nuevos talentos?
—Soy muy poco prejuicioso con eso. He trabajado con gente sin experiencia teatral que es súper profesional y excelentes compañeros. Importa el compromiso, no de dónde venís.

Diego Ramos en el programa "Todo se transforma". Foto: Difusión
Diego Ramos en el programa "Todo se transforma". Foto: Difusión.

—¿Hay algo que hoy no tolerás más en un ensayo o en un set?
—La falta de respeto por el trabajo. Nosotros hacemos esto para alguien que paga una entrada, que se prepara para ir al teatro, que nos elige. El más importante en el teatro es el que está sentado en la oscuridad, no nosotros que estamos iluminados. Entonces cuando las cosas se hacen sin compromiso, “de taquito”, sin cuidar la energía, la voz, el vestuario, eso no me gusta. Primero tiene que disfrutar el público, después vemos si nosotros nos divertimos.

—Trabajaste mucho con José María Muscari. ¿Qué te dejó ese vínculo en tu forma de dirigir?
—Tenemos cosas en común, sobre todo en la rigurosidad. Después somos distintos: él tiene una locura creativa que yo no tengo, y yo soy más estructurado en algunas cosas. Pero nos complementamos bien, y de ese intercambio siempre aprendés.

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

Diego RamosTeatro Metro

Te puede interesar