La teoría de Fiscalía es que “El Fisura” no apretó el gatillo, pero fue quien dio la orden. Que desde una boca de venta de droga ubicada a pocas cuadras del lugar del crimen en Casabó le entregó $ 60.000 y una pistola negra a un hombre apodado “Cala” para matar a otro de 40 años. El encargo se cumplió, pero terminó en un doble homicidio: también murió la pareja de la víctima, una joven de 23 años. La vivienda fue incendiada antes de la fuga.
Con esa acusación comenzó este lunes el juicio oral contra El Fisura, joven señalado por la Fiscalía de Homicidios de 3er Turno —ahora representada por Andrea Mastroianni y Ana Buffa— como integrante de Los Colorados, grupo criminal vinculado a la venta de drogas en Cerro Norte y que, según la investigación, había avanzado territorialmente sobre Casabó. Frente al juez de 31er Turno, Emilio Baccelli, también se encontraba el segundo acusado, apodado Cala, señalado de haber ejecutado el ataque.
El hecho ocurrió el 29 de agosto de 2023, próximo a las 23:22, en una vivienda de la zona de las calles 17 Metros y Paralela 17. Según la acusación fiscal, Cala llegó armado junto a otra persona (que no pudo ser identificada), ingresó a la casa de su objetivo y efectuó varios disparos contra el hombre y su pareja. Antes de retirarse, los atacantes provocaron un incendio en el domicilio.
En la casa también estaba la abuela del hombre asesinado, que en ese momento tenía 88 años —ella no puede declarar en el juicio por problemas de salud. La mujer se encontraba junto a la pareja de su nieto cuando los atacantes entraron a la vivienda y presenció el momento en que le dispararon. Antes de morir, la joven alcanzó a llamar al 911. “Me agarraron la casa a tiros”, dijo.
El hombre que era el objetivo del ataque estaba en otra parte de la vivienda. Tras recibir los disparos, logró salir al exterior, caminó unos metros y terminó cayendo en la calle, donde fue encontrado por la Policía.
Las cámaras de seguridad son una de las piezas centrales de la investigación. Según Fiscalía, un registro muestra al objetivo del ataque llegando a su casa a las 23:17. Un minuto después, Cala y su acompañante pasaron por el frente de la vivienda y se retiraron. A las 23:22 regresaron al lugar y, cuatro minutos después, se los vio huir corriendo.
Para Fiscalía, el homicidio fue un encargo. La acusación sostiene que la víctima había ido minutos antes a comprar droga a una boca dirigida por El Fisura y que luego regresó a su casa, como hacía habitualmente. El hecho habría estado vinculado a la comercialización de estupefacientes y a posibles deudas que la víctima mantenía con El Fisura. Análisis realizados luego del ataque revelaron que tanto el hombre fallecido como su pareja habían consumido cocaína.
Dos testigos de identidad reservada declararon haber presenciado el momento del encargo. Según esa versión, El Fisura le ordenó a Cala y a su acompañante matar al hombre, le entregó $ 60.000 y una pistola negra. Después del ataque, los agresores regresaron y le dijeron que “el trabajo estaba hecho”.
El crimen también puede enmarcarse dentro de una disputa territorial. El Fisura es señalado por integrar la banda de Los Colorados, grupo con base en Cerro Norte, que en ese momento había avanzado sobre Casabó. El joven tenía bajo su control varios puntos de venta de droga. Ese grupo mantiene un enfrentamiento de larga data con Los Suárez, a quienes buscaban desplazar de la zona.
Ese es uno de los puntos que está siendo discutido durante el juicio. La defensa de El Fisura, a cargo de Mara Cardozo, cuestionó que Fiscalía intente presentar el caso como parte de una guerra entre bandas y sostuvo que su cliente está siendo juzgado "por sus antecedentes y por su historia", no por pruebas concretas del doble homicidio. También criticó el peso que tienen los testigos reservados y las "denuncias anónimas" dentro del proceso.
La defensa afirmó además que no se sostiene que el trasfondo sea una disputa entre bandas, ya que su defendido conocía a la víctima desde chico, era amigo de su familia y lo ayudaba. Por eso, busca desacreditar la hipótesis de que haya ordenado matarlo.
El abogado de Cala, Santiago Ávila, negó que su cliente haya participado en el ataque. Sostuvo que Fiscalía deberá probar su responsabilidad “de forma contundente e inobjetable” y adelantó que, a su entender, no podrá hacerlo. También señaló que existen audios que ubicarían al acusado comunicado con su pareja y realizando otra actividad al momento del doble homicidio.
Las primeras pericias del juicio
Durante la primera audiencia declararon peritos de Policía Científica, Planimetría, Balística y Bomberos. Uno de ellos describió el hallazgo de manchas de sangre, vainas, una campera con sangre y disparos en puertas y ventanas. También indicó que fueron levantadas vainas calibre 380 y que las muestras fueron enviadas a los laboratorios correspondientes.
De la autopsia realizada a los fallecidos surgió que fueron utilizadas dos armas durante el ataque: una pistola calibre 380 —también conocida como 9 corto— y un revólver calibre 38 o 357. Sin embargo, estas no fueron incautadas y "siguen en manos de la delincuencia", declaró uno de los peritos de Balística.
La pericia de Bomberos apuntó a que el incendio fue intencional, lo que respalda la tesis fiscal de que fue provocado por los atacantes. El perito declaró que no se encontró un punto exacto de inicio, pero sí un fuego de propagación rápida y extensa. También descartó un origen eléctrico y sostuvo que el incendio se produjo por acción humana, mediante un elemento con llama, un líquido inflamable o algún objeto similar.
Fiscalía pidió 30 años de penitenciaría para los dos acusados debido a la gravedad del delito "y su peligrosidad". A Cala le atribuye haber participado directamente en el ataque armado y en el incendio, mientras que a El Fisura lo acusa de haber sido quien dio la orden, entregó el arma, pagó y esperó la confirmación de que el encargo había sido cumplido.
El juicio se desarrollará durante toda la semana, a excepción del jueves. Primero se diligenció toda la prueba presentada por Fiscalía y luego se pasó a la de las defensas.
El principal acusado actualmente está cumpliendo una condena por complicidad en una tentativa de homicidio. En setiembre de 2023 un joven adicto a la pasta base estaba en la puerta de una boca de droga y observó hacia adentro de un auto que estaba estacionado. En ese momento se le acercaron dos hombres, lo increparon y le dispararon. La víctima caminó unos metros y luego fue abordada nuevamente por los agresores, que lo rociaron con nafta e intentaron prenderlo fuego, pero no pudieron porque su encendedor no funcionaba.
Por ese crimen también fue condenado un joven apodado “Sicario”. El fiscal de ese caso fue el ahora ministro del Interior Carlos Negro, quien en ese momento explicó que le decían así porque era el sicario de Fisura. A este último lo definió como un “mando medio” que venía “a ocupar el lugar de un famoso narcotraficante”, publicó El País en la crónica de ese momento. Negro aludió -aunque sin nombrarlo- a que pretendía destronar a la banda de Luis “Betito” Suárez.
Pero la investigación de Negro no fue la primera. En 2018 ya había sido condenado por coautoría de homicidio y lesiones a dos años y dos meses de libertad vigilada intensiva. En ese momento, había oficiado de chofer para que otras personas intentaran matar a sus contrincantes en el marco de la guerra de bandas en el barrio.
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