Claudia Piñeiro, la escritora argentina de tantos best sellers, ha conseguido el crossover soñado: casi todos sus libros han tenido adaptación en cine, televisión o streaming. El tiempo de las moscas, una miniserie de seis episodios que ayer estrenó Netflix, adapta, de hecho, dos novelas de Piñeiro: Tuya (de 2005, que tuvo una versión cinematográfica en 2015) y El tiempo de las moscas, la secuela publicada en 2022 .
Es la nueva colaboración de Piñeiro con Netflix con quien inicio un vínculo en el El reino, la miniserie con Diego Peretti como un predicador de la que la argentina fue exclusivamente guionista. Allí también se han estrenado adaptaciones de Elena sabe con Mercedes Morán y Érica Rivas en 2023, una versión mexicana de La viuda de los jueves y Las maldiciones con Leonardo Sbaraglia en 2024.
El tiempo de las moscas da rostro Inés y La Manca, las protagonistas de las novelas. Inés es Carla Peterson, madre y esposa que va a la cárcel tras, en un arrebato, matar a la amante de su esposo. En la cárcel conoce a La Manca (Nancy Duplaá), quien está ahí por plantar marihuana y aloja a Inés cuando, después 15 años sale en libertad condicional.
La suma, además, a trabajar con ella en la empresa de control de plagas y, cuando, empiezan a sospechar de las intenciones de una clienta se convierten en espontáneas investigadoras privadas.
La propia Piñeiro, hablando con El País, cuando la edición de El tiempo de la moscas, las definió como unas “Thelma y Louise de conurbano bonaerense”. El final es mucho menos tenebroso.
Entre las casas que las protagonistas deben fumigar, está la de Susana Bonar (Valeria Lois), quien le ofrece dinero a Inés para que le consiga un veneno tan letal que nadie se anima a venderlo. A La Manca, el asunto no le cierra mucho y empieza a investigar para qué esa mujer precisa matar a alguien y a quién quiere matar.
Esas razones no se revelarán hasta el último episodio y es el centro del suspenso que mantiene la atención en las tres horas que duran en su conjunto los seis episodios de esta primera temporada. Hay dos personajes para seguir desarrollando ahí con nuevos casos.
El tiempo de las moscas se mueve entre el género de suspenso y el drama de relaciones humanas, habitual en Piñeiro y que explica el éxito que suelen tener sus libros y sus adaptaciones. En ese sentido, la serie no solo construye misterio y tensión, sino que también profundiza en la conexión entre las dos protagonistas. Mariana, que enfrenta un nódulo mamario que requiere tratamiento urgente, e Inés que se empeña en costear la operación.
A su vez, Inés, con dos años de libertad condicional por cumplir, necesitará ayuda de Mariana para cumplir con los protocolos laborales y de vivienda. La solidaridad y complicidad entre ambas son fundamentales para su supervivencia y es el punto de mayor interés de la serie. Está armada con flashbacks que van explicando actitudes e inseguridades que completan a los personajes.
La acumulación de capas (que incluye lo social, lo femenino, lo vital) también lo aporta Piñeiro. Como siempre en sus textos, las decisiones del pasado se hacen sentir y también la solidaridad femenina.
Uno de los méritos de la propuesta es la presencia de Ana Katz (Mi amiga del parque) y Benjamín Naishtat (Púan), dos argentinos con una larga y prestigiosa trayectoria en cine, repartiéndose democráticamente la dirección de los episodios. Eso le aporta escenas “cinematográficas” y dos tonos complementarios.
Katz, una de las grandes cineastas argentinas en su películas explora temas de intimidad y costumbres, y sabe destacar los pequeños detalles de los personajes. En otra cuerda, Naishtat maneja la tensión y el humor con capacidades probadas.
La adaptación es de Nicolás Diodovich (El presidente) y Gabriela Larralde quien hizo el guion de Elena sabe; colaboró en el libreto, Leonardo Custo, el de El amor después del amor. La producción es de Vanessa Ragone quien ya trabajó en las adaptaciones de Elena sabe, Betibú, Las viudas de los jueves, todas novelas de Piñeiro.
Las interacciones entre Dupláa y Peterson (que trabajaron juntas en 100 días para enamorarse, allá en 2018) funcionan en su mezcla de complicidad, desconfianza y vulnerabilidad. Y en el elenco también están Oski Guzmán, Diego Velázquez, Jimena Anganuzzi, Carlos Belloso, Diego Cremonesi, Ginette Reynal y dos actores históricos, Rudy Chernicoff y María Rosa Fugazot.
“A veces cuando me hablan si es un policial social, a veces pienso… en realidad yo quiero contar una historia”, dijo Piñeiro sobre el género de sus novelas. “En esa historia, la sociedad es protagonista. Y en las sociedades se cometen crímenes. Entonces termino contando una historia social, en la cual, como hay un crimen, entra dentro del género policial. Pero quizás, el que está buscando una novela absolutamente del género policial, se puede sentir defraudado, porque no es una novela que responde a la pregunta típica del género que es: ¿quién lo mató y por qué? No hay acá una búsqueda de encontrar la verdad a ese enigma, hay otras búsquedas, hay otras preguntas, y otras que quedan abiertas”. Eso también está en esta nueva adaptación de otra de sus historias.
-
La uruguaya Fernanda Trías recibió por segunda vez el premio Sor Juana Inés de la Cruz; así fue la ceremonia
La serie argentina de Netflix que se puede ver como una película y fue "el mundo perfecto" para Daniel Burman
Novedades literarias: El nuevo policial de Claudia Piñeiro y una novela histórica sobre las invasiones inglesas
Claudia Piñeiro: "No termino de entender por qué ser progresista es una mala palabra en Argentina"