La periodista de Subrayado, Verónica Chevalier, lleva más de un año y medio soportando por una situación de acoso, vinculada a la obsesión de un hombre con ella: la persona en cuestión le deja cartas o se aparece en las instalaciones de Canal 10 o en los lugares donde la periodista realiza sus móviles diarios para el noticiero en el marco de un incomodísimo seguimiento.
El caso se conoce luego de que la comunicadora Verónica Piñeyrúa denunciara en redes sociales el hostigamiento que sufre por parte de un exnovio. En ese contexto, Chevalier compartió el mensaje de Piñeyrúa y aunque evitó entrar en detalles de su caso personal, añadió en la red social X: “Vero, toda mi solidaridad. También soy acosada por un ‘señor’ que insiste en que le dije que sí. Ojalá fuera tan fácil como ‘bloquear’”.
Según pudo saber TV Show a partir de fuentes del canal, el caso de Chevalier involucra a un hombre de unos 70 años que comenzó a aparecer de manera reiterada en distintos ámbitos donde se desempeña la periodista.
De acuerdo con el relato de personas cercanas al caso, la situación empezó de forma aparentemente anecdótica y con encuentros casuales que incluso eran comentados en tono de broma entre colegas. Sin embargo, con el paso del tiempo el comportamiento del hombre se volvió insistente y empezó a generar incomodidad.
El individuo no forma parte del entorno personal ni laboral de la periodista y nunca mantuvo una relación con ella. Aun así, comenzó a presentarse en lugares donde Chevalier realiza móviles o coberturas periodísticas, e incluso ha llegado a dejarle cartas.
Las fuentes consultadas señalaron que la periodista le aclararó personalmente al hombre que no existía ningún tipo de vínculo ni interés, pero la situación persiste.
En busca de dejar constancia de lo ocurrido, Chevalier intentó realizar una denuncia en una seccional policial. Sin embargo, el agente que la atendió le dijo que tratándose ella de una persona pública, debía labrar un acta y realizar un procedimiento más complejo, un trámite que podría extenderse por más de una hora. Ante esa situación, optó por retirarse sin completar el proceso.
El caso volvió a tomar relevancia luego del mensaje de apoyo a Piñeyrúa, ya que puso sobre la mesa una realidad que, según señalan colegas de la periodista, muchas mujeres viven en silencio y que "pasan por debajo del radar".
La exposición pública, entienden en su entorno, también puede ayudar a visibilizar este tipo de situaciones que a menudo quedan en una zona gris: comportamientos insistentes que generan incomodidad o preocupación, pero que no siempre derivan en denuncias formales.