La escena de Alexis Rolín (37) con un tenedor en la mano simulando un micrófono y cantando plena o salsa se repetía en cada concentración, asado o cumpleaños. El exdefensor de Nacional y Boca Juniors ama la música y, pese a la timidez, se animó a dar un paso más: grabó el remix de “Un montón de estrellas” junto a Juampi Mareco. El clip, que se estrenó hace un mes, ya supera las 8.700 reproducciones en YouTube. Solían cantar el tema a dúo en cada juntada y, cuando llegó la invitación, decidió darse el gusto. Hubo críticas, pero no le importan. Se divirtió y la pasó bien, aunque esto no marca el inicio de una carrera como cantante.
Le gustaba cantar en las concentraciones y en cuanta juntada había, pero nunca se animó a ir a un karaoke porque le da vergüenza. Rolín nunca estudió canto y asegura que esto lo hizo “de careta”.
Conoció a Juampi Mareco a través del también futbolista Nahuel Acosta y se hicieron amigos. Cada vez que coincidían terminaban cantando a dúo “Un montón de estrellas”. Y en una de esas reuniones, el cantante de plena le propuso grabarla juntos. La idea quedó en el aire hasta este año.
Juampi volvió a insistir y, según contó Rolín a TV Show, aceptó solo para sacarse las ganas, aunque consciente de que la música no es su palo.
“Cuando me comentó la idea le dije: 'No es lo mismo cantar en un cumpleaños, rodeados de amigos, que tener un video en internet'. Pero se dio, lo hice y lo disfruté”, resume el que escucha desde candombe a Marc Anthony y Alex Stella.
Quedó conforme con el resultado, aunque varios conocidos le dijeron que en el videoclip se lo ve más tímido de lo que realmente es. Quizás, admite, le faltó soltarse un poco más.
Fue tajante al ser consultado si este era el inicio de su carrera como cantante: “Soy muy autocrítico y me gusta hacer bien todo lo que encaro. Se dio la posibilidad, estuvo bueno, fue algo distinto, pero nunca estudié canto. Hoy no se me pasa por la cabeza incursionar en la música, aunque me encanta”, se sincera.
En los vestuarios la música suele ser protagonista y Rolín siempre encontró algún compañero que lo acompañara. Hoy, en Club Atlético Terremoto, el equipo de la Divisional C donde juega, su aliado vocal es Diego “Mama” Arismendi.
Antes lo fueron Nahuel Acosta -fanático de la percusión, con quien se juntaba a tocar en sus épocas en Rentistas-, Hugo Silveira, Rodrigo “Popi” Muñoz, Tabaré Viudez y Sebastián Coates. “Teníamos una bandita con la que cantábamos bastante”, recuerda sobre sus años en Nacional.
Su gusto por la música va más allá del canto. Desde hace un tiempo empezó a tomar clases de tambor para saldar una cuenta pendiente con el candombe.
“Me gusta cuando hay juntadas poder cantar y tocar”, cuenta. Sin embargo, aclara que todavía no se siente preparado para desfilar en las Llamadas. “Me gusta estar convencido de que hago bien las cosas”, insiste.
La faceta musical de Alexis Rolín
Animarse a cantar y, sobre todo, actuar frente a cámaras fue lo que más le costó. Acostumbrado a las canchas y no a los sets de filmación, reconoce que los movimientos y la cantidad de gente observándolo se le hicieron cuesta arriba.
“Lo mío siempre fue jugar al fútbol. Intenté soltarme lo más que pude y disfrutar”, asegura.
El videoclip se grabó una tarde en el Puertito del Buceo, a bordo de un barco que les prestó un amigo. Otros compinches también fueron a hacer el aguante y, entre toma y toma, sobraron las risas y chistes para aflojar los nervios. “Pasamos muy bien”, resume.
Confiesa que casi no hubo ensayo porque la canción ya la tenían de memoria de tanto cantarla en asados y cumpleaños. Se juntaron una tarde, grabaron sus voces sobre la pista ya hecha y listo. “Hubo errores, correcciones en la afinación, pero Juampi me fue ayudando”, recuerda.
Las críticas en redes sociales no tardaron en aparecer, aunque a Rolín lo tienen sin cuidado. “Hay personas que comentan: ‘No canta nada’, y me causa gracia porque sé que no soy cantante. No pensé en lo técnico. Lo hice para disfrutar algo que me gusta con un amigo”, se sincera.
También hubo repercusión positiva. Matías Cabrera y el Colo Romero lo alentaron en Instagram, y varios excompañeros le escribieron por privado. Uno de ellos fue el argentino Lucas “Pata” Castro, con quien compartió plantel en Catania (Italia). “Él tocaba la guitarra, el teclado y cantábamos”, recuerda.
Se ha dado el gusto de cantar con Denis Elías, La Nueva Escuela y El Gucci en fiestas, porque sus amigos siempre piden que le presten el micrófono. Lo disfruta, pero no cree que vuelva a grabar otro tema. “Soy tímido y no sé si seguiría”, admite.
Por ahora, la música seguirá siendo un hobby. Su cabeza está puesta en Terremoto, donde juega y además trabaja como ayudante técnico de la Sub 16. “Mientras el cuerpo me dé y estén las ganas de competir, lo seguiré haciendo”, cierra.