Bajo la luna llena de Río de Janeiro, Shakira convirtió la playa de Copacabana en un océano humano de dos millones de personas, en el concierto más multitudinario de su carrera y en una de las presentaciones más grandes de la historia reciente de la música en vivo. Con datos de la alcaldía y Riotur, la colombiana se consolidó además como la primera artista latina en lograr semejante convocatoria en ese escenario icónico.
La previa ya anticipaba lo descomunal: una loba formada con drones iluminó el cielo antes de su aparición, pasada las 23 horas, sobre un escenario de más de 1.300 metros cuadrados. Vestida con los colores de Brasil y hablando en un portugués fluido, la artista abrió un show de más de dos horas en el que repasó tres décadas de trayectoria.
“¡Brasil, te amo! Es mágico pensar que estamos aquí, millones de almas juntas”, dijo, en uno de los varios momentos en que conectó con el público local.
El repertorio fue una catarata de hits: “Estoy aquí”, “Inevitable”, “Hips don’t lie”, “La tortura”, “La bicicleta”, “Ojos así” y “Waka Waka”, entre otros. También incluyó temas recientes como “TQG” y la explosiva “Bzrp Music Sessions, Vol. 53”, la canción que lanzó tras su separación de Gerard Piqué y con la que cerró la noche.
COBRÓ PIQUÉ.
— emi (@eeemiliano) May 3, 2026
"¿Saben que en Brasil hay 20 millones de madres solteras que tienen que salir a trabajar para mantener a sus familias? Bueno yo soy una de ellas"#ShakiraNoGlobo pic.twitter.com/plC0GTSA8A
Pero no fue solo música. En medio del concierto, la artista con 100 millones de discos vendidos, aprovechó para dejar un mensaje con tinte personal y social. En portugués, para que nadie quedara afuera, lanzó: “En este país hay más de 20 millones de madres solteras, sin ayuda, que tienen que luchar cada día para mantener a su familia. Yo soy una de ellas. Este show de hoy va dedicado a todas ellas, a todas nosotras”.
La frase, leída por sus fanáticos como un dardo hacia su expareja, fue celebrada por la multitud con una ovación y un aplauso cerrado.
Los invitados sorpresa al show de Shakira en Río
El espectáculo también tuvo momentos únicos gracias a una serie de invitados sorpresa de peso. La primera en aparecer, hacia la mitad del show, fue Anitta, con quien interpretó “Choka Choka” en clave funk. Luego subieron al escenario dos leyendas de la música brasileña, Caetano Veloso y Maria Bethania, para una emotiva versión de “O Leaozinho” y “O que é, o que é”. La última en entrar en escena fue Ivete Sangalo, con quien compartió “Um país tropical”, canción que ya habían interpretado juntas en 2011, en Rock in Río.
El show —parte de la gira “Las mujeres ya no lloran”, ya reconocida por Guinness como la de mayor recaudación para una artista latino— incluyó diez cambios de vestuario y una puesta impactante que reafirmó el estatus global de la oriunda de Barranquilla.
La magnitud del evento obligó a un operativo de seguridad sin precedentes, con casi 8.000 agentes, drones, cámaras de reconocimiento facial y múltiples controles de acceso. La alcaldía estimó además un impacto económico de más de 800 millones de reales para la ciudad.
En la arena rebautizada como “Lobacabana”, donde se vendían desde abanicos hasta frascos con “lágrimas de Shakira”, también hubo presencia rioplatense. Entre el público, destacaron figuras como Zaira Nara, que compartió en redes su experiencia desde las primeras filas tras asistir incluso a la prueba de sonido.
A ella se sumaron las uruguayas Magui Correa y Nadia Fumeiro, quienes también mostraron imágenes de una noche que quedará por siempre en su memoria y retina.
"Lo dimos todo y más", escribió Fumeiro sobre una foto que compartió junto a su amiga en el sector VIP, al cierre de esta experiencia inigualable.
Con este recital histórico, Shakira no solo igualó —y en algunos casos superó— marcas de artistas como Madonna y Lady Gaga en Copacabana, sino que reafirmó su lugar como una de las figuras más convocantes del planeta.
(Con datos de AFP y EFE)
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