Emiliano Brancciari está entusiasmado con esta nueva etapa de No Te Va Gustar. En enero, el grupo publicó Florece en el caos, su primer álbum de canciones inéditas en cinco años, y se embarcó en una gira que hasta diciembre lo llevará por distintos puntos de Latinoamérica y Europa. El recorrido tendrá una forma circular: despegó en febrero en Uruguay con un show de entrada libre en la Fortaleza de Santa Teresa, en el marco de los festejos por el Bicentenario, y se completará con tres presentaciones en el interior y Montevideo.
Pero la historia empezó antes. En diciembre, durante una escucha de Florece en el caos junto a la banda, Brancciari resumió el espíritu del momento con una frase: “Estábamos cansados del pasado”. Según contaron entonces a El País, la gira por los 30 años se había extendido más de lo previsto, el proyecto sinfónico ocupó buena parte de la agenda y tuvieron que dejar Elefante Blanco, su histórica casa-estudio de Pocitos, para instalarse en un nuevo espacio en Parque Rodó.
Aun así, la banda tenía claro el rumbo. Necesitaba nuevas canciones y aprovechó el estudio recién estrenado para grabar un disco que recuperó la urgencia rockera de Suenan las alarmas (2017). También desoyó las recomendaciones que sugerían evitar enero como fecha de lanzamiento: quería que las canciones estuvieran afuera cuando llegara el momento de salir a tocarlas.
Meses después, la apuesta dio resultado. Buena parte del repertorio de la gira está integrada por temas de Florece en el caos y, según cuenta ahora Brancciari a El País, el público los canta como si llevaran años en la vuelta. En Bolivia, Colombia y otros destinos de la primera etapa del tour, la respuesta fue inmediata.
No es casualidad. Florece en el caos parece concebido como una extensión natural de los shows de No Te Va Gustar: tiene la energía frontal de “Halcones y payasos” y “No somos nosotros”, estribillos nacidos para ser coreados como los de “En mil pedazos” y “Todo mal”, y momentos más reflexivos en canciones como “La noche de ayer” y “Si el mar me ve”.
La sensación apareció desde los primeros ensayos. “Cuando nos juntamos después de grabarlo, los temas ya estaban sonando. No había mucho para hacer más que tocarlos”, resume Brancciari. “El sonido encajaba perfecto con lo que somos en vivo, y eso hace todo más fácil”.
Esa evolución ya puede verse en el show que No Te Va Gustar ofreció en febrero en la Fortaleza de Santa Teresa, transmitido en vivo y disponible en YouTube. Allí quedaron registradas las primeras interpretaciones en vivo de varias canciones de Florece en el caos, incluido el tramo final de “No somos nosotros”, uno de los momentos que Brancciari define como sus favoritos del repertorio actual. “Está buenísimo tener ese momento de descarga entre todos. Soltamos casi toda la energía que nos queda. La banda queda mirándose mientras toca y siempre sale diferente”, dice.
En diciembre, el público uruguayo tendrá la oportunidad de comprobar cómo siguieron creciendo esas canciones en la ruta. El viernes 4, NTVG actuará en el Parque Harriague de Salto; al día siguiente llegará a la Plaza de Toros de Colonia; y el sábado 12 cerrará el año con un show en el Velódromo Municipal, un escenario especialmente significativo en la historia del grupo.
Allí registró el álbum en vivo MVD/05/03/05, presentó discos como El camino más largo, El calor del pleno invierno y El tiempo otra vez avanza, y hasta fue telonero de Los Pericos en el año 2000. “Hacía tiempo que teníamos ganas de volver. Tenemos compañeros que son más Teatro de Verano; yo soy más Velódromo”, dice Brancciari entre risas. “Ahí la gente está más predispuesta al pogo. Es un lugar maravilloso al que le tenemos cariño”.
Con el regreso a Uruguay en el horizonte, Brancciari dialogó con El País sobre el presente de la banda.
—Buena parte del repertorio actual está integrado por canciones de Florece en el caos y Luz, su disco anterior. Después de la gira retrospectiva por los 30 años, parece una forma de poner el foco en el presente de la banda. ¿Qué significa eso para vos?
-A nosotros nos gusta conformar a la gente y tocar los clásicos porque se siente algo maravilloso cuando hacemos esos temas; la gente te devuelve esa energía cantándolos de principio a fin. Pero nos consideramos una banda vigente, a la que le gusta su presente y mirar hacia adelante. Por eso, siempre nos pasó eso de querer tocar lo que somos en cada momento. Por suerte, la gente lo disfruta con nosotros, porque no queremos ser una banda tributo de lo que ya fuimos. Siempre intentamos tocar lo que nos motiva en el momento, porque se siente enseguida cuando la banda está copada tocando el material actual.
—En paralelo, acaban de publicar una nueva versión de “Cielo de un solo color”, grabada junto a Jorge Drexler, Hugo Fattoruso y Agarrate Catalina. ¿Cómo nació la idea de revisitar la canción?
—Lo primero es que es relindo que el tema haya entrado tan profundo en la gente. Fueron los propios jugadores los que tomaron como propia una canción que, en principio, no hablaba sobre fútbol. La AUF nos pidió una nueva versión porque hace poco se hizo una encuesta y salió que sigue siendo una de las canciones con las que la gente más se identifica. Para nosotros estaba buenísima la invitación, pero queríamos llevarla a un sonido más actual, que pasa por tener a gente que admiramos y que es compañera de ruta de muchos años. La queríamos hacer más participativa y terminó pareciéndose bastante a la versión que hacemos en vivo, pero con un sonido un poquito más actual.
—Esta gira también tiene algo especial para ustedes porque vuelve a conectar a la banda con el interior del país. Ya tocaron en Rocha y ahora llegarán a Salto y Colonia. ¿Qué representa ese recorrido para No Te Va Gustar?
—La verdad es que está buenísimo. El interior a nosotros nos dio un montón de satisfacciones porque lo empezamos a recorrer con el segundo álbum y fue lo que nos permitió dedicarnos y poder sobrevivir gracias a la música. En un momento fue como que se cerró: cuando dejamos de tocar en bailes cuesta un poquito más ir al interior. Entonces, cada vez que se logra es una celebración. Vamos a intentar sumar alguna ciudad más entre fin de año y comienzo del año siguiente, porque está buenísimo poder ir a tocar y no hacer todo centrado en Montevideo. Y los shows están buenísimos porque son largos: tocamos varias canciones del álbum nuevo, pero no podemos dejar de tocar un montón de clásicos. La apuesta está buena, la parte visual también, y vamos a tratar de que la gente se vaya feliz y vea algo de buena calidad.
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