La "secuela" de "La red social" denuncia lo que Facebook y las redes sociales han hecho con nosotros

Escrita y dirigida por Aaron Sorkin, que ganó el Oscar por "La red social", "El poder de la red" revela los secretos que destapó una investigación periodística

El poder de la red
Jeremy Strong como Mark Zuckerberg en "El poder de la red"

Se podían esperar grandes cosas de El poder de la red. Aaron Sorkin, su director y guionista, había escrito el guion (por el que ganó un Oscar) de La red social, la película de David Fincher sobre la creación de Facebook.

Aquella, una de las grandes películas de su tiempo, era un estudio de personaje (Mark Zuckerberg, interpretado por Jesse Eisenberg). Ahora, esta suerte de secuela va por la denuncia, la advertencia en formato de thriller periodístico. A algunos les recuerda a Todos los hombres del presidente.

Sorkin vuelve a ocuparse de Zuckerberg con El poder de la red. Esta vez, el foco no está en los comienzos, las amistades ni siquiera en Zuckerberg, sino en cómo las plataformas como Facebook y las de su clase han reconfigurado nuestro cerebro, poniendo en peligro tanto nuestros cuerpos como el sistema político estadounidense.

Un Zuckerberg ficticio (un inquietante Jeremy Strong) sigue proyectando su sombra, aunque en gran medida como una figura simbólica. Los personajes que le dan vida a esta secuela son Frances Haugen (Mikey Madison, ganadora del Oscar por Anora), una exempleada real de Facebook convertida en denunciante, y Jeff Horwitz (Jeremy Allen White, el de El Oso), el periodista de The Wall Street Journal cuya serie de investigaciones de 2021 (“The Facebook Files”) sacó a la luz las revelaciones de Haugen: la empresa había elegido “las ganancias por encima de la seguridad” y era consciente de los daños que estaba causando.

Ambientada a lo largo de varios años, en torno a 2021, la película sigue la evolución de Frances, que pasa de ser una feligresa de Facebook a convertirse en una escéptica y una hereje. Su despertar comienza cuando ve un video inquietante y continúa en la sede de Facebook en Menlo Park, California.
Allí, entre espacios abiertos y personas que mantienen la boca firmemente cerrada, trabaja en el equipo de integridad cívica de la empresa y se da cuenta de que algo anda muy mal. Eso la lleva hasta Horwitz, que no tiene una cuenta de Facebook, pero puede pontificar sobre democracia con condescendencia y posee la tenacidad de un perro que no suelta un hueso, además de la determinación periodística necesaria para convertir pistas en noticias de primera plana. Ha puesto la mira en Facebook y se enfrenta a la empresa con un sólido respaldo editorial (Betty Gilpin interpreta a su jefa) y, con el tiempo, con la colaboración de Frances, aunque a ella le cueste dar el paso.

La investigación expuso que Facebook sabía de los daños causados por la plataforma, entre ellos la difusión de información errónea que contribuyó a actos de violencia política. La película refleja la transformación de nuestras vidas y del mundo como consecuencia de la expansión generalizada de las redes sociales. No es una mirada amable: la película termina con la toma del Capitolio por hordas enfurecidas, movilizadas principalmente a través de las redes (y por el presidente Donald Trump).

Esa es una de las líneas de la película: cómo detrás de la radicalización política hay un protocolo sistemático de Facebook para encauzar los discursos de odio hacia su público objetivo.

“La historia que estaba contando era la de Frances Haugen y Jeff Horwitz, cómo se conocieron y terminaron descubriendo algunos de los secretos más profundos y oscuros de Facebook, que sacaron a la luz”, dice Sorkin en declaraciones cedidas por su distribuidora local. “Esos secretos te van a dejar con la boca abierta. Pero también quería mostrar el efecto de lo que estaba haciendo Facebook. No quería que fueran solamente cifras y abreviaturas presentadas de manera fría y técnica. Quería mostrar el efecto en la vida real”.

El poder de la red
Aaron Sorkin dirige a Mikey Madison en "El poder de la red"

Sorkin es uno de los escritores más prestigiosos del cine y la televisión. Debutó en Broadway en 1989 con Cuestión de honor, que tuvo una adaptación cinematográfica protagonizada por Tom Cruise y Jack Nicholson y nominada a cuatro Oscar.

Su serie The West Wing, con Martin Sheen como presidente de Estados Unidos, ganó 26 premios Emmy. Su adaptación teatral de Matar a un ruiseñor —la novela de Harper Lee—, estrenada en 2018, sigue siendo la obra estadounidense de mayor recaudación en la historia de Broadway.

Sorkin debutó como director de cine en 2017 con Apuesta maestra, protagonizada por Jessica Chastain. El poder de la red es su cuarta película como director. En 2020 estrenó El juicio de los 7 de Chicago y, en 2021, Being the Ricardos, con Javier Bardem y Nicole Kidman.

Su cine se caracteriza por el predominio del diálogo, propio de un guionista, un territorio para el que parece más idóneo que para la dirección.
El poder de la red es más tradicional que La red social y, de alguna manera, más urgente. Es un thriller de suspenso aterrador como advertencia, aunque podría haberse exigido un poco más. (Con información de The New York Times).

¿Encontraste un error?

Reportar
Te puede interesar