Lola De los Santos a cinco años de su polémica participación en Miss Universo: "Sufrí mucho desgaste emocional"

La modelo cerró una temporada repleta de eventos en Punta del Este. Ahora forma parte del programa "¿Quién es la máscara?" (Canal 12) y prepara su debut en teatro.

Lola De los Santos.
Lola De los Santos en Enjoy Punta del Este.
Foto: Ricardo "Chango" Figueredo

En una tarde soleada en los jardines de Enjoy Punta del Este, Lola de los Santos hace una pausa tras una temporada intensa de trabajo en el principal balneario del país. La modelo que en 2021 representó a Uruguay en Miss Universo (y que generó una fuerte polémica al desfilar con los colores de la bandera LGBT) inicia un año cargado de proyectos: acaba de regresar de Perú, donde fue invitada a participar de un evento internacional, forma parte del programa ¿Quién es la máscara? y se prepara para debutar en teatro. En diálogo con El País, habla de los desafíos de oficiar de embajadora uruguaya en certámenes internacionales, los prejuicios que todavía pesan sobre el modelaje y su presente de reinvención.

-Acabás de llegar de Perú, donde representaste a Uruguay en un evento de carácter internacional, ¿cómo fue esa experiencia?

-Fui invitada por la municipalidad de Gregorio Albarracin Lanchipa. El evento se llama Gran Corso Internacional de Integración Albarracina, se realiza en la ciudad de Tacna y reúne representantes de todas partes de Latinoamérica. Yo sentí como un reconocimiento como Miss el hecho de que me hayan convocado para representar a Uruguay junto a misses de otros países. Si bien no es una competencia, la idea era intercambiar cultura.

-¿Cómo fueron los días allá?

-Hace ocho años que no iba a Perú. La última vez fue para representar a Uruguay en un certamen que gané. Tengo recuerdos muy lindos. Esta otra experiencia fue muy enriquecedora porque pude compartir con chicas de diferentes partes del continente. Se generó un vínculo muy bueno y la ciudad nos recibió de una forma excelente. Paseamos en carros alegóricos, nos sacamos fotos con la gente y hasta me pidieron autógrafos por primera vez en mi vida. Hubo dos días con eventos y después nos dejaron otros dos para recorrer la ciudad. Me ofrecieron participar en un nuevo desfile más adelante y ya quiero volver.

Lola de los Santos en Enjoy Punta del Este.
Lola de los Santos en Enjoy Punta del Este.
Foto: Ricardo "Chango" Figueredo

-En Perú sobrevive la industria de los certámenes de belleza.

-En relación a los certámenes, sí. Reciben apoyo y le dan un lugar destacado a las misses.

-¿Y en Uruguay?

-Todavía tenemos que seguir construyendo. Creo que hemos avanzado mucho y que hay más apoyo, pero tenemos que seguir remándola a un poquito.

-¿Hay más? Uno pensaría que este tipo de eventos recibe cada ves menos apoyo.

-En lo personal he vivido un avance en cuanto al apoyo de los certámenes. Creo que también fue porque tuve la oportunidad de participar en muchos certámenes nacionales y recorrer todo el Uruguay. Eso me vinculó con muchas personas que me acompañaron en diferentes experiencias. Pero es cierto que falta apoyo y que podría haber más contención por parte del Ministerio de Turismo, por ejemplo, para que las chicas que viajen tengan capacitaciones y mayor visibilidad. La gran parte del público las conoce recién cuando vuelven del viaje, y la previa es fundamental.

-¿No han cobrado mala fama los certámenes de belleza?

-Los certámenes ahora están en un momento de evolución por todos los cambios que hay. Por ejemplo, Miss Universo se adaptó a que todas las mujeres puedan participar. Ahora hay casadas, divorciadas, madres. Antes eso no estaba permitido. Esto habla de la evolución, aunque está claro que queda mucho por seguir evolucionando.

-Pero siguen promoviendo estándares de belleza inalcanzables para muchas chicas.

-En certámenes no me pasó que me hicieran un planteo de ese tipo, pero en el modelaje sí. Me plantearon que si quería trabajar tenía que cumplir con ciertos requisitos que incluía tener medidas específicas.

-Se dice que cosifican a la mujer y promueven un mensaje machista.

-Es una opinión que yo respeto. Cuando participé en Miss Universo se hablaba mucho de eso. Desde mi experiencia, los certámenes me ayudaron a crecer mucho como persona. Fue la primera vez que pude construir amistades, algo que en la escuela y el liceo me costaba mucho. Me preparé en postura escénica y otras cualidades que me permitieron encontrarme a mí misma. Además mi mente se abrió mucho al convivir con mujeres de más de 70 países, cada una con distinta cultura e historia de vida. Para mí todo eso fue enriquecedor. He hablado con compañeras feministas sobre este tema y respeto las distintas perspectivas, pero me abrazo a mi experiencia que fue buena. También hay mucha gente que habla sin saber.

Lola De los Santos con el traje que lució en el Gran Corso Internacional de Integración Albarracina en Perú.
Lola De los Santos con el traje que lució en el Gran Corso Internacional de Integración Albarracina en Perú.

-¿Sentís que es un trabajo que despierta prejuicios?

-En el modelaje existe cierto estigma. Yo empecé haciendo muchas publicidades y escuchaba eso de “es rubia, es modelo, dejala”. Ahora se evolucionó, pero la gente piensa que las modelos no hacen mucho cuando en realidad conlleva un esfuerzo importante trabajar para una marca, generar oportunidades y crear contenido.

-¿Cuál fue tu experiencia más difícil en ese sentido?

-Cuando participé de Miss Universo. Yo estaba trabajando en una mutualista durante la pandemia, no se sabía qué iba a pasar, estaba coordinando hisopados y atendiendo gente, y mi cabeza colapsó. Estaba seis horas ahí y salía para prepararme para el certamen y organizar el viaje en plena pandemia. Sufrí un desgaste emocional importante.

-¿Vos abandonaste los certámenes?

-Me jubilé, pero tienen un espacio especial en mi corazón. Ahora me gusta participar, pero desde otro lugar. Quiero ayudar a las nuevas chicas que participan dando tips a nivel de oratoria o pasarela.

-Cuando desfilaste en Miss Universo lo hiciste con los colores de la comunidad LGBT, lo que abrió mucha polémica por quienes decían que de esa forma no estabas representando a Uruguay, ¿cómo recordás el episodio?

-A mí me ayudó esa experiencia. Fue fea por el odio que recibí en las redes, pero me siento orgullosa por lo que hice y lo volvería a hacer mil veces más. Me ayudó a prestarle atención a la salud mental. Me puse muy ansiosa y estaba permanentemente mirando los comentarios que se hacían. Decían “esta gente no tiene que existir”, “no representa a Uruguay porque no es de Carnaval”. Lloré mucho. Hubo un contraste entre el orgullo que sentía y lo que me pasaba con la gente que escribía cartas largas para criticarme. Me costó superarlo. Encima veníamos de la pandemia, me había agarrado Covid-19 y estaba volviendo al trabajo en la mutualista después del viaje. Como si fuera poco, por haberme contagiado me quedé sin la posibilidad de estar en un programa importante.

-¿En cuál?

-En aquel momento me habían convocado para Masterchef Celebrity (Canal 10), pero como me enfermé no pude estar. Estuve dos semanas y media muy mal de la parte respiratoria y no se sabía cuánto me podía durar.

-Ahora estás grabando ¿Quién es la máscara? (Canal 12), ¿te gustaría seguir por el camino de la televisión?

-Me gusta mucho la televisión. Estuve en Trato Hecho y después el canal me convocó para hacer este otro formato, en el que estoy desde la primera temporada. Este año también tengo idea de explorar nuevos ambientes y enfocarme en cosas que todavía no he hecho como el streaming o el teatro. De hecho estoy preparando mi debut en las tablas con la obra Muerte en el escenario.

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