Las redes sociales dieron lugar a nuevas formas de entretenimiento y a fenómenos difíciles de explicar desde las lógicas tradicionales. Entre ellos están las llamadas "batallas de farmear aura", competencias en las que los participantes buscan demostrar su capacidad para generar presencia, actitud o admiración frente a los demás.
Sábado Show consultó a cuatro figuras para conocer qué opinan de este fenómeno que ganó popularidad entre las nuevas generaciones. Estas fueron las respuestas del músico Pablo Arnoletti, la cantante Nati Ferrero, el actor Esteban Recagno y el conductor Sebastián Oreiro.
Pablo Arnoletti - músico
Obviamente se ve raro. Pero todo en la primera vez es así. Cuando yo era adolescente, hacíamos juntadas floggers para bailar electrónica con unos pantalones de colores que, si alguien los usa hoy, también le van a decir que es raro. Déjense de joder y dejen disfrutar. Si los pibes se quedan encerrados en sus casas jugando a la computadora, se enojan. Ahora, que al menos salen, ¿también se van a enojar? Vean el lado positivo. Interactúan, se mueven un poco y encima, si hay solcito, les llega la vitamina D.
Nati Ferrero - cantante
Las batallas de farmear aura no lastiman a nadie, son divertidas y novedosas. No me molestan en lo absoluto. Entiendo que son graciosas porque uno piensa "cómo pueden estar jugando a ver quién tiene más aura", pero la vida es un poco así: cualquiera que esté arriba del escenario, por ejemplo, trabaja con esto del carisma, la energía, la presencia y llamar la atención. Ellos lo que hacen con eso es organizar competencias. Yo les doy para adelante. Si se divierten me parece genial, como los que se creen perros.
Esteban Recagno - actor
Me parece un descontrol que refleja la realidad actual. Con mis amigos nos vivimos riendo de eso y competimos en silencio. Salimos a la calle y si uno mete un buen bocadillo suma puntos, pero si se llega a comer un escalón o se vuelca el mate encima resta menos mil de aura en un segundo.
Sebastián Oreiro - conductor
Las batallas de farmeo de aura al principio me parecía algo muy ridículo. Al pasar los días me di cuenta de que son expresiones que tienen los jóvenes cuando quieren decir o transmitir algo. En mi adolescencia estábamos rodeados de floggers, emos y planchas. Hace un tiempo estaban los therians. Creo que hay que respetar todas las nuevas expresiones de las nuevas generaciones. Hoy estamos en un momento muy difícil y antes de que se estén en la calle haciendo macanas los prefiero haciendo cosas que de última pueden aportar algo diferente.