¿Qué habría pasado si Carlos Gardel y Frank Sinatra se hubieran conocido? La pregunta, que parte de una anécdota incomprobable pero verosímil, es el disparador de Cuando Frank conoció a Carlitos, el musical que transita sus últimas funciones en el teatro Multitabaris de Buenos Aires después de más de dos años en cartel y que llegará a Uruguay en 2027.
La obra imagina a Gardel después de una presentación en la NBC de Nueva York, ya convertido en una figura consagrada, cuando recibe en su camarín a un joven Sinatra de 19 años que recién comienza a abrirse camino en la música y que está fascinado por la figura del músico rioplatense.
El encuentro da pie a una charla que además de lo musical abarca mujeres, pasiones, barrio, dinero, alcohol, amigos y malas compañías, mientras el joven estadounidense escucha y hasta toma nota de lo que dice el experimentado Gardel.
"¿Qué es el tango?", pregunta Sinatra, y se sorprende de las emociones que le hace experimentar la música, incluso cuando no entiende una palabra de español. Allí está la clave del espectáculo. Al inicio, Gardel se queja de la radio que quiere traducir los tangos al inglés. Pero los intercambios con Sinatra terminan demostrando que la música es un lenguaje capaz de atravesar fronteras, idiomas y épocas.
Por eso es una obra que puede disfrutar cualquiera, más allá del universo tangero. Es un musical de enorme despliegue vocal y actoral sostenido por canciones que forman parte del imaginario popular del Río de la Plata. De igual modo, los fragmentos cantados en inglés se pueden seguir a través de subtítulos.
Oscar Lajad compone un Gardel carismático y bien porteño, mientras que Lucas Gerson construye un Sinatra de enorme precisión interpretativa y solvencia vocal en inglés. Entre ambos se desarrolla una relación que empieza con el fastidio de Gardel ante la irrupción de ese admirador en su camarín y avanza hacia una amistad entre canciones, confesiones y mucho humor. La química que se logra en escena es uno de los puntos fuertes del espectáculo.
"Esto iba a durar un mes teóricamente en cartel y ya llevamos dos años y tres meses”, cuenta con orgullo Lajad a El País después de la función, todavía caracterizado como Gardel, y junto a Gerson, también con el vestuario de Sinatra. Este último se incorporó hace alrededor de un año y medio, después de que el personaje lo hicieran Alan Madanes en otra sala y el uruguayo Pablo Turturiello en la versión audiovisual para plataformas.
Lajad ya había encarnado al cantante en un musical anterior y conocía parte de su historia, pero para esta obra tuvo que imaginar cómo era lejos de los escenarios. “Tenemos muy visto a un Gardel actuando, pero no hay nada filmado de él fuera de escena, señala". La construcción del personaje fue entonces un trabajo junto a la directora Natalia Del Castillo y los autores Raúl López Rossi y Gustavo Manuel González.
También tuvo el aval de admiradores de Gardel. Lajad cuenta que mantiene vínculo con "asociaciones gardelianas", participa de homenajes y que ese contacto lo ayudó a ganar confianza con determinados detalles del personaje. “Hay muchas cosas que aportan los fanáticos”, señala.
Gerson, en tanto, asumió el desafío desde cero pero con una motivación especial: era fanático de Sinatra y ya había visto la obra. “Me había encantado. En ese momento dije: ‘Quiero estar ahí, sería mi sueño’”, recuerda. Después llegaron las audiciones en las que tuvo que enviar videos cantando tango y haciendo escenas, para luego probarse presencialmente con Lajad. “Era ver la química con él por primera vez. Y fue muy buena enseguida”, cuenta satisfecho
El actor también reconoce reconoce que el proceso de selección le generó “mucho miedo”, especialmente porque no se trataba solamente de cantar. Había que encontrar al Sinatra joven, sobre el que casi no hay registros. “Era como un lugar medio gris, como una niebla”, describe sobre la dificultad inicial que sorteó al llegar al escenario.
Cuando Frank conoció a Carlitos fue distinguida con el premio ACE a Mejor Musical, entre otros reconocimientos, y presenta sus últimas funciones en Buenos Aires. El espectáculo continuará su recorrido en el Centro de Artes Escénicas de Adrienne Arsht, en Miami, y está previsto que en mayo desembarque en el Teatro Solís de Montevideo de la mano de Metrópolis Films Contenidos. “Montevideo es hermosa y además una ciudad tanguera”, cierra ilusionado el Gardel del show.