Peligrosa fue superior en el clásico Stud Book Uruguayo disputado este domingo en el hipódromo de Maroñas al derrotar a la favorita Nostalgia da Gaita por un cuerpo en valiosa muestra.
La obra tiene nombre y apellido, el entrenador Gustavo Vergara, amén de la guapeza de la defensora de las sedas Antonella y la brillante conducción del oriundo de Colonia Yair E. Pereira.
En la redonda de montas finalizó la “conversa” de la conexiones de la hija de Kodiak Kowboy cuando el jinete le comentó al cuidador “intentaremos pasar los primeros en 25”, y pasaron en 25”92 seguidos por Thesalonica, Nostalgia da Gaita, Sandrin Feliz, Teicholtz Beauty y Over Force que cerraba el corto lote cuando entraron a la recta paralela a la Avenida Belloni en donde Peligrosa fue “parejeando” hasta llegar al palo de los 1200 cuando el teletimer se detuvo en 50”37 favorable a la puntera que cumplía lo pactado en la redonda de montas.
“La idea era amansarla en los primeros metros y lo logré, cuando vi que Nostalgia da Gaita me fue a buscar antes del codo y no me superó vi que tenía yegua para ganar. Pasé los primeros 400 en 25”, como es una yegua guapa si no la pasan de una es difícil para que le ganen. Pero te comento lo siguiente, es obra de Gustavo (Vergara) que la fue tendiendo hasta llegar a esta carrera. No se olviden que Peligrosa llegó tercera en el Gran Premio Maroñas, ganó en la milla y ahora este clásico” soslayó Pereira que la llevó al triunfo con mano de seda.
Ganó Peligrosa, estampó 2’ 05”31 para recorrer la distancia pactada para adjudicarse su segundo clásico al hilo en media distancia y ahora en largo. Da para entusiasmarse para que Vergara lleve a la cinco años en una año del Maroñas al Ciudad de Montevideo G1 del próximo 6 de enero.
Nostalgia da Gaita ilusionó en los 300, se encontró con la mejor versión de Peligrosa, fue segunda, a varios cuerpos llegó tercera Thesalonica dejando cuarta, a media cabeza Sandrin Royal cerrando las chapas Teicholtz Beauty.
Deja en claro la ganadora que este segundo semestre para ponerse a punto para la jornada de Reyes, algo que no es para nada descabellado, de la mano de Vergara.