Fue una locura el gol que hizo el caboverdiano Sidny Lopes Cabral en el tiempo extra del partido frente a Argentina, por los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El heroico esfuerzo de Cabo Verde había forzado el alargue, pero un gol de Lisandro Martínez casi de movida parecía ser la daga definitiva.
Pero el lateral zurdo del Trabzonspor de Turquía le pegó con su pierna menos hábil —la derecha, aunque supuestamente es ambidiestro— desde el vértice del área y la clavó en el ángulo, ante la mirada incrédula de los miles de argentinos presentes en el Hard Rock Stadium de Miami.
Fue tal el golazo que hizo el lateral izquierdo, cuando el empate no se veía por ningún lado y se mandó al ataque buscando la épica, que pareció entrar en estado de shock. Primero amagó a sacarse la camiseta para festejar, pero en el último instante lo pensó dos veces y evitó la tarjeta amarilla.
Pero siguió corriendo a toda velocidad hacia afuera de la cancha y protagonizó el momento más inesperado: se subió a la tribuna y lo abrazaron todos los caboverdianos que había en esa zona. Pero Lopes Cabral no se detuvo, sino que intentó apartar a los parciales con la mirada fija en alguien, demasiado lejos como para llegar.
Levantó la cabeza y la señaló, le hizo gestos para que se acercara, porque para él era imposible avanzar más porque hasta la seguridad lo detenía. Y al cabo de unos pocos segundos apareció una mujer, probablemente su pareja, se fundieron en un abrazo y el futbolista volvió más calmo hacia el campo de juego.
CABO VERDE MARCÓ UN GOLAZO PARA IGUALAR EL PARTIDO
— DSPORTS (@DSports) July 4, 2026
Lopes Cabral la puso donde el Dibu no podía llegar y marcó el 2-2 ante Argentina.#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/sLOeJl0ysA