Bajo la premisa de utilizar el deporte como una herramienta de integración, encuentro y promoción de hábitos saludables, el departamento de Treinta y Tres puso en marcha este fin de semana los Grandes Juegos Deportivos Departamentales. La iniciativa, calificada por la Intendencia como una experiencia inédita a nivel nacional por su magnitud y diversidad, reúne a vecinos de todas las edades y de distintos puntos del país, consolidando al Polo Deportivo departamental como el epicentro del deporte uruguayo en estos días y hasta el 12 de octubre.
Una propuesta integradora e innovadora
La magnitud del evento se refleja en sus números: más de 1.170 inscriptos iniciales (superando los 1.200 según las últimas estimaciones oficiales) competirán en un total de 20 disciplinas. La oferta abarca desde deportes tradicionales hasta alternativas urbanas y recreativas, incluyendo ciclismo de pista y montaña, hockey, fútbol 7, fútbol sala, básquetbol, voleibol, newcom, handball, pádel, patín artístico, calistenia, skate, tenis de mesa, ajedrez, pruebas de pista (100 metros y 5K), salto largo, cinchadas y gimnasia artística.
Uno de los aspectos más innovadores de estos juegos es su formato de conformación de equipos. Tras inscribirse de manera libre, los participantes fueron asignados mediante un sorteo electrónico a ocho equipos mixtos y aleatorios. El objetivo central de esta metodología es romper barreras generacionales y sociales, permitiendo que personas que habitualmente no comparten espacios deportivos se encuentren, convivan y generen nuevos vínculos.
“Uno de nuestros principales objetivos es justamente ese: que las personas puedan encontrarse con otras con las que quizás nunca hubieran compartido una actividad deportiva y que, a través de esa experiencia, se generen nuevos vínculos”, explicó el intendente Mario Silvera, quien remarcó que la competencia trasciende largamente el aspecto estrictamente deportivo para transformarse en una "gran escuela de valores" como el compañerismo, la empatía y el respeto.
Si bien el núcleo de la convocatoria es departamental, la propuesta logró trascender fronteras geográficas, atrayendo a deportistas tanto amateurs como profesionales provenientes de departamentos vecinos como Lavalleja, Cerro Largo y Tacuarembó.
Antorcha, color y despliegue organizativo
Las actividades comenzaron de manera formal con un emotivo recorrido de la antorcha olímpica que partió a las 10:00 desde la Plaza de Deportes. El fuego recorrió diversos barrios de la ciudad y realizó una parada simbólica en el Obelisco de Treinta y Tres —donde permaneció en homenaje a los fundadores locales— antes de ingresar al Polo Deportivo. Paralelamente, el complejo albergó el desfile inaugural de los equipos y un espectáculo artístico a cargo de las escuelas deportivas, culminando con el tradicional encendido del pebetero.
Poner en marcha un evento de tal envergadura requiere de una logística colosal: más de 300 personas, entre funcionarios y equipos de la Intendencia, se encuentran abocadas a la organización y al correcto desarrollo de las jornadas que se extenderán hasta el próximo 12 de octubre.
El Polo Deportivo: infraestructura de vanguardia
El escenario de los juegos es el Polo Deportivo de Treinta y Tres, un complejo que la comuna destaca como el más grande del país y que cuenta con actividad ininterrumpida las 24 horas. El predio dispone de un estadio de fútbol, cancha de baby fútbol, espacios reglamentarios para handball y fútbol sala, canchas de básquetbol, voleibol y tenis, además de césped sintético para hockey y fútbol 7.
Asimismo, el espacio incluye una pista de ciclismo de 1.200 metros, circuito de caminata, pista de patín, estaciones saludables, calistenia y el Centro de Deportes Acuáticos y Rehabilitación con piscinas cerradas y climatizadas. Lejos de detenerse, Silvera adelantó que ya se proyecta una segunda etapa de ampliación que sumará una pista profesional de atletismo, un frontón y nuevas canchas.
Más que una competencia, una experiencia que deja huella
Para las autoridades departamentales, el éxito de convocatoria —que contempla desde niños de ocho años hasta adultos mayores— ratifica el acierto de la iniciativa. “Aspiramos a que sean mucho más que una competencia: que se conviertan en una experiencia que deje huella, que fortalezca los vínculos entre los vecinos y que motive a más personas, especialmente a los jóvenes, a incorporar el deporte a su vida cotidiana”, concluyó Silvera.