Se terminó la espera y Uruguay hizo su estreno en el Grupo H del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026 ante Arabia Saudita. Antes de comenzar el partido, una actitud de Marcelo Bielsa llamó la atención e instantes antes de comenzar el encuentro el Loco fue fiel al ritual que lleva a cada equipo que dirige.
La Celeste, que no pudo contar con Ronald Araujo y Giorgian de Arrascaeta, en sanidad, apostó por jugar con dos centro delanteros aunque no salió del 4-3-3 habitual para atacar y tuvo a Federico Viñas jugando por fuera mientras Darwin Núñez sí ocupó la posición de número ‘9’.
Arabia abrió la cuenta cerca del final del primer tiempo ganando en un córner y el juego aéreo fue el punto más flojo de Uruguay durante una primera mitad que tuvo buenas intervenciones de ambos arqueros. Para el complemento, Bielsa mandó a la cancha a Juan Manuel Sanabria y a Agustín Canobbio en lugar de Matías Viña y Núñez. El Loco se vio obligado a las variantes dentro de la cancha, pero fuera hay algo que no cambia.
Las cámaras de la transmisión oficial siguieron al entrenador de la selección uruguaya desde que llegó al banco de suplentes y cómo se ocupó de poner todo en orden para cumplir con una de sus costumbres. Apenas el cuerpo técnico de Uruguay llegó al banco de suplentes, Marcelo Bielsa fue a buscar una heladerita y la arrastró hasta donde creyó que era el mejor lugar para ver el partido usándola como asiento.
ARRANCÓ EL SHOW DEL LOCO: apenas inició el partido, Marcelo Bielsa fue directo a buscar la clásica heladerita...
— SportsCenter (@SC_ESPN) June 15, 2026
⚽ #ESPNMundial
📺 Mirá los mejores partidos de la #FIFAWorldCup por ESPN, en el Plan Premium de #DisneyPlus pic.twitter.com/k3odXKKVby
Timidez o algo más: el gesto de Marcelo Bielsa para el media day de Uruguay
Antes del debut, cada selección tuvo un día de medios en los que todos los integrantes de la delegación fueron fotografiados. Además, en una innovación para este Mundial, todos los jugadores y los entrenadores fueron filmados con una pantalla de fondo para ser anunciados de esa forma a la hora de dar las formaciones.
Lejos de la alegría y la satisfacción por estar disputando un nuevo Mundial, el gesto de Bielsa llamó la atención. El argentino, entrenador de la selección uruguaya, apenas miró a la cámara los primeros segundos y enseguida prefirió apuntar la mirada hacia abajo.