Tiger Woods volvió a ser noticia fuera de las canchas. El estadounidense, de 50 años, alcanzó un acuerdo judicial por el accidente automovilístico ocurrido en marzo y deberá cumplir una suspensión de cinco años de su licencia de conducir, además de pagar una multa de 1.500 dólares.
Woods aceptó declararse no culpable de un cargo menor de conducción temeraria, evitando así una posible pena de prisión. Pero la audiencia dejó una curiosa pregunta: ¿podrá seguir manejando un carrito de golf?
La duda incluso sorprendió al fiscal estatal Thomas Bakkedahl, quien reconoció que debía revisar la legislación. Finalmente, la respuesta fue positiva: Woods puede conducir un carrito dentro de un campo de golf, pese a tener suspendida su licencia para manejar automóviles.
La noticia resulta especialmente relevante para el ganador de 15 majors, que no compite oficialmente desde el Open Championship de 2024 y podría necesitar un carrito si finalmente decide regresar al circuito.
Así, se da una situación tan particular como paradójica: Tiger Woods no podrá conducir un automóvil durante cinco años, pero sí puede ponerse al volante de un carrito y recorrer un campo de golf. Ahora queda la pregunta más importante: ¿volverá realmente a competir?