Royal Birkdale vuelve a escribir la gran historia: comienza The Open con una semana distinta a todas

Está edición suma condimentos y nuevas tradiciones, en esta oportunidad, por primera vez desde la creación del certamen para generarle un mayor atractivo.

The Open.
The Open.

Hay algo en The Open Championship que ningún otro Major consigue generar. No son únicamente las difíciles condiciones y el predominante color amarillo de sus campos. Es la sensación de que cada edición agrega un nuevo capítulo a un libro que comenzó hace más de 160 años y que lo hace ser el torneo más antiguo del mundo.

Este año, Royal Birkdale vuelve a ser el escenario del campeonato por undécima vez. El legendario links de Southport, considerado por muchos el más elegante de la rotación del Open, recibe a los mejores jugadores del mundo con fairways angostos, roughs muy altos y greens que prometen castigar cualquier error. Aquí levantaron la Claret Jug nombres como Arnold Palmer, Tom Watson, Johnny Miller, Pádraig Harrington, Jordan Spieth y, más reciente, Scottie Scheffler.

Está edición suma condimentos y nuevas tradiciones. Por primera vez desde la creación del Open, la R&A organizó un Last-Chance Qualifier disputado el lunes de la semana del torneo, directamente en el propio Royal Birkdale. Doce jugadores llegaron con un único objetivo: jugar 18 hoyos por un solo lugar disponible en el field. Sin margen para especular. Sin segunda oportunidad.

La iniciativa rompió con una tradición centenaria. Hasta ahora, una vez concluido el Final Qualifying, el field quedaba cerrado. En 2026, la R&A decidió añadir un último capítulo dramático, invitando a jugadores que habían quedado al borde de la clasificación en las distintas instancias previas o que cumplían determinados criterios deportivos.

El resultado fue un lunes que normalmente pertenece a las rondas de práctica y que tuvo la tensión de un domingo de campeonato.

El ganador fue el inglés Joe Dean, una de esas historias que parecen escritas para The Open. Con una vuelta de 68 golpes (-2), aseguró el último boleto gracias, entre otras cosas, a un espectacular águila en el hoyo 14 tras dejar un hierro 6 desde aproximadamente 250 yardas a menos de un metro del hoyo. Dean superó por un golpe a Andrew Wilson y regresará así a un escenario que conoce bien.

La historia de Dean tiene todos los ingredientes del golf británico. Hace apenas unos años trabajaba como conductor de reparto de supermercados durante la pandemia para poder financiar su carrera profesional. Pensó en abandonar el golf competitivo, hasta que un segundo puesto en el Kenya Open de 2024 cambió su destino. Como si eso fuera poco, tras disputar The Open se casará con su prometida, Emily, quien además es su caddie.

La única preocupación inmediata del inglés era mucho más terrenal: encontrar alojamiento en Southport, completamente colapsado por la llegada de más de 300.000 espectadores. Bromeó incluso con dormir en su auto o armar una carpa junto al putting green.

Royal Birkdale espera una asistencia récord cercana a las 300.000 personas y la R&A estrenó un nuevo código de conducta para los espectadores, endureciendo las sanciones contra quienes insulten o molesten a los jugadores. La medida responde al crecimiento de comportamientos impropios que comenzaron a aparecer en algunos torneos profesionales, especialmente vinculados a las apuestas deportivas y a la influencia de las redes sociales. El mensaje fue claro: The Open quiere seguir creciendo, pero sin perder la esencia que lo convirtió en el campeonato más respetado del mundo.

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